Quotessence
Home / Quotes / Quote by Javier Negrete

Quote by Javier Negrete

“Cuando se le agotaba el fuego, ingería de nuevo la lava que había vomitado o devoraba las armas de los enemigos caídos y las fundía en el crisol que tenía por estómago.”

Quote by Javier Negrete

Work

Señores del Olimpo

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Javier Negrete

Browse famous quotes and profile details for Javier Negrete. more

You May Also Like

“Alternativa" é a palavra da moda para fazer importante o que não tem nenhum significado. Ela serve para enfeitar um misto de misticismo medieval, bobagem herbalista, lixo dietético, brinquedos elétricos, superstição, sugestão, ignorância e pura fraude.”

“Francisco estaba sumergido en la sustancia absoluta e inmutable de Dios. Dios no estaba con Francisco, era con Francisco. Dios lo ocupaba todo, lo llenaba todo. Y, en Dios, no había para Francisco lejos, cerca, allá, acá. El hermano se había elevado por encima del tiempo y el espacio: habían desaparecido las distancias, y Francisco comenzó a sentirse como el hijo de la inmensidad.”

“Dona Iolanda, a minha avó teve câncer no intestino. A velhinha mais doce que eu já conheci.” “Ah, mas devia ter ódio no coração. Ou algum tipo de mágoa do passado. Isso aí é emoção reprimida, né?” “A minha avó tinha predisposição genética, dona Iolanda. Não tem nada a ver com energia do mal.” “Arrã, mas a sua família tem tendência à introspecção? Ao ressentimento?” Nesse ponto, Nico desistia. Aquilo era mais exaustivo do que cruzar o estreito de Dover com as mãos atadas.”

“La teosofía fue la única aventura intelectual de su juventud que luego consideró un derroche de energía. Sin embargo, lo puso en contacto con importantes escritores místicos, de personalidad menos discutible, como el anti jesuita Miguel de Molinos, San Juan de la Cruz, Santa Teresa, santa Catalina de Siena, Thomas de Kempis. Una rápida incursión en estos escritores fue suficiente para mí y me di cuenta de que no me interesaban. Los examiné superficialmente, deteniéndome para leer aquí y allá cuando encontraba un oasis. –¿Por qué andas con esos brumosos místicos? –le pregunté. –Me interesan –respondió–. En mi opinión han pasado por una verdadera experiencia espiritual que tú no puedes apreciar. –En eso tienes razón. –Y escriben –continuó– con una sutileza que no encuentro en las novelas llamadas psicológicas.”