Quotessence
Home / Quotes / Quote by Garima Soni

Quote by Garima Soni

Work

Life Simplified: Quote - Unquote

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Garima Soni

Browse famous quotes and profile details for Garima Soni. more

You May Also Like

“Desde chicas nos enseñaban que no debíamos hablar con extraños y que debíamos cuidarnos del Sátiro. El Sátiro era una entidad tan mágica como, en los primeros años de la infancia, la Solapa o el Viejo de la Bolsa. Era el que podía violarte si andabas sola a deshora o si te aventurabas por sitios desolados. El que podía aparecer de golpe y arrastrarte hasta alguna obra en construcción. Nunca nos dijeron que podía violarte tu marido, tu papá, tu hermano, tu primo, tu vecino, tu abuelo, tu maestro. Un varón en el que depositaras toda tu confianza.”

“Las niñas se educan en el universo mágico de los cuentos de hadas. El príncipe encantador debe abrirse camino entre la maleza para llegar al castillo dela bella durmiente del bosque. La besa. Ella despierta por fin. El cuento ha terminado y hemos aprendido que la felicidad consiste en permanecer encerrada junto al amado.La sirenita dona su inmortalidad y su magnifica cola de pez para tener piernas. Andar es un suplicio, pero ella puede reunirse así con su príncipe encantador ... Que se casa con otra. El cuento ha terminado y hemos aprendido que nada es más hermoso que el sacrificio propio, incluso por un amado que no ama. Tu asesino te quería sólo para él. Se pegó a ti. Creíste que era amor. Era sólo instinto de posesión. Lo contrario del Amor.”

“I had never examined this fear of Trinidad. I had never wished to. In my novels I had only expressed this fear; and it is only now, at the moment of writing, that I am able to attempt to examine it. I knew Trinidad to be unimportant, uncreative, cynical. The only professions were those of law and medicine, because there was no need for any other; and the most successful people were commission agents, bank managers and members of the distributive trades. Power was recognized, but dignity was allowed to no one. Every person of eminence was held to be crooked and contemptible. We lived in a society which denied itself heroes.”