Quotessence
Home / Quotes / Quote by Hernán Elizondo Arce

Quote by Hernán Elizondo Arce

“Se habla de progreso al que mora en un rancho paupérrimo. Se habla de cultura al hombre que abandonó la escuela a los nueve años, porque a esa edad ya tenía que trabajar para vivir. Se habla de libertad al peón de las haciendas, cuyo destino casi siempre es el de morir entre las astas de un toro, sin más lauro que el de un brindis de aguardiente.”

Quote by Hernán Elizondo Arce

Work

Memorias de un pobre diablo

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Hernán Elizondo Arce

Browse famous quotes and profile details for Hernán Elizondo Arce. more

You May Also Like

“E riprese a parlare con entusiasmo di quanto fosse meravigliosa la sua Costa Rica, gesticolando con calma e scandendo con calma ogni parola in modo tale che il suo spagnolo mi fosse chiaro. Io lo avevo studiato sia al liceo, sia all’università. Prima di partire ero riuscito anche a leggere Cent’anni di solitudine in lingua originale, e speravo bastasse per cavarmela in Costa Rica. Ma lui lo parlava con una tale lentezza che lo avrebbe capito chiunque conoscesse anche solo l’italiano.”

“Latam telefono Costa Rica ¿Cómo contactar a Latam Airlines desde Costa Rica? El número de teléfono de atención al cliente de LATAM Airlines en Costa Rica es +506 4109 4537 o +506 4111 1870.También se puede llamar a los siguientes números: +506 4109 4537 (CR), +506 4111 1870 (Costa Rica), +506 4109 4537, +506 4111 1870 (CR). LATAM Travel puede ayudar con asistencia en destino, asesoría para comprar pasajes, reservar paquetes, rentar autos o asistencia de viaje. Para cambiar o cancelar un vuelo, se puede contactar directamente con la aerolínea o la agencia de viajes en línea.”

“His breathing was heavy and he was somber. He shivered still, and when his hand found me it was unsteady. "Ah," I said smiling still, and kissing his shoulder. "I hurt you!" he said. "No, no, not at all, sweet Master," I answered. "But I hurt you! I have you, now!" "Amadeo, you play with the devil." "Dont you want me to, Master? Didn't you like it? You took my blood and it made you my slave!" He laughed. "So that's the twist you put on it, isn't it?" "Hmmm. Love me. What does it matter?" I asked. "Never tell the others," he said. There was no fear or weakness or shame in it.”