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Quote by Philip K. Dick

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¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Tomo 2

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Philip K. Dick
Philip K. Dick

Philip K. Dick was an American science fiction novelist known for his unique philosophical thinking and profound futuristic imagination. His works often explore the boundaries between individuals and society, reality and illusion, and have had a profound impact on science fiction literature. more

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“Il y a un autre raison qui fait dérailler un bon père de famille. À moins d'être d'un cynisme intégral, il sait que son existence, ce joli bagne prédisposant au suicide, est un immense privilège face aux milliards d'affamés. Au moment où ses enfants sont traînés, crochet aux fesses, vers les neiges immaculées des pistes, d'autres enfants, à quelques heures d'avion, sont démembrés par les bombes. Il sait que son séjour de ski est une façon de légitimer cette monde-là, cette synchronie de guerres et de fêtes, de famines et de populations d'obèses. Et, plus désespérant encore : cette milliards de pauvres, une fois repêchés de la misère, se transforment en prédateurs, pressés de rejoindre la « civilization » – celle qui fabrique un homme capable de consacrer sa vie à « la commercialisation des dérivés financiers et de la titrisation des actifs (215).”

“—Oye ¿y está guapo el asesor? —Rebecca elevó una ceja con picardía al mismo tiempo que se mordía los labios. —Guapo es poco, es hermoso, un hombre bellísimo, se llama Rick y es una excelente persona —lo describió emocionada—. Me gusta mucho para Minerva, espero se conozcan muy bien y formalicen algo más serio pronto. —¿Tanto así te ganó el cuñado? —estaba sorprendida—. Pues debe de ser una maravilla, para que haya pasado la prueba de escrutinio de la desconfiada Aurora Warren, debe de ser un ejemplar único y divino. —Jura que lo es —sonrió sin poder contenerse.”

“Sus besos recorrían mi cuello y su boca buscó mis pechos, nuestra piel ardía de placer como el primer momento y yo, no deseaba que terminara, él era intensa y solamente mío y yo, era suya a su antojo y en el momento que lo quisiera. —¿A la cama? —preguntó jadeando. —A la cama —le contesté ansiosa. Me sujetó con fuerza para no perder nuestra posición y mientras nuestros labios no deseaban separarse, caímos a la cama en donde la fuerza de nuestro encuentro se hizo más intensa.”