Quotessence
Home / Authors / Alaine Scott

Alaine Scott Quotes

Author

Filter quotes by topic

Famous Alaine Scott Quotes

“No podía perder a Kisha. Evocó sus labios rosados, tan jugosos y dulces, y la forma en que lo besaban. La suave forma de su rostro, y la manera en que el dorado pelo le caía sobre los hombros, o se desparramaba sobre la almohada cuando le hacía el amor. Los tiernos gemidos que salían por su boca mientras él la acariciaba. Las duras puntas que coronaban sus pechos, y como se arrugaban y se endurecían todavía mas cuando él las lamía. El aroma a verano que siempre la acompañaba. Su risa, fresca como un amanecer. O la forma en que lo miraba a los ojos, sin miedo, entregándole el alma con cada suspiro. No podía perderla. El mundo no podía perder a una mujer que a pesar de su condición de esclava, esperaba lo mejor de los demás. Una mujer que se ganaba a los demas con risas y amabilidad. Una mujer que cuando lo miraba no veía al guerrero, ni al Gobernador, sino al hombre que había detrás, y había conseguido leerle el alma como si estuviera alli dentro con él. Eso era. Kisha era su alma. Su vida. Su aliento. No podía perderla, porque sin ella no era nada." (Kayen cabalgando de vuelta a Kargul para salvar a Kisha).”

“Dayan se dejó caer de lado y la atrajo hacia si, acurrucándola entre los brazos. Dejaron pasar varios minutos hasta que sus respiraciones se ralentizaron. - ¿Siempre es así? - preguntó Erinni mientras le acariciaba el abdomen distraidamente. - Te aseguro que no - contestó Dayan en un susurro. (...) Dayan habia follado con multitud de mujeres. Siempre había sido divertido, y al terminar, se sentía relajado y de buen humor, pero nunca se había sentido como si hubiera llegado a casa. La miró mientras la acariciaba el brazo con las yemas de los dedos y algo que no pudo identificar se removió en su interior. - ¿Por qué has vuelto, hechicera? Ella no contestó inmediatamente. Se removió algo inquieta y le pasó una pierna por encima de las suyas. - Pensé que ya era hora que supiera lo que se sentía al hacer el amor - confesó con timidez. - Cuando te cases, a tu marido no le gustará que no seas virgen - gruñó Dayan. Por qué la idea de ella con otro hombre le revolvió las entrañas, no lo supo, pero allí estaba la sensación de una mano fría agarrándole el corazón como si quisiera partirlo por la mitad. Fue una conmoción al darse cuenta que eran celos de alguien que ni si quiera tenía nombre aún. - No pienso casarme, - afirmó ella - así que no me preocupa. El alivio que sintió Dayan al oír sus palabras fue enorme." (Dayan y Erinni).”

“Dayan la miró y se sintió muy pequeño al lado de aquella mujer que tenía una fuerza extraordinaria, que era capaz de preocuparse así por los menos favorecidos. No pudo sino pensar que sería una madre maravillosa que protegería a sus hijos con una fiereza proporcional a la pasión que demostraba ahora. Y sintió una puñalada en el corazón cuando cuando se dio cuenta que él no sería el padre de sus hijos." (Dayan y Erinni).”