“TELVA.- Desde que Angélica se nos fue, la desgracia se había metido en esta casa como cuchillo por pan. Los niños, quietos en el rincón; la rueca, llena de polvo, y el ama con sus ojos fijos y su rosario en la mano. Toda la casa parecía un reloj parado. Ahora ha vuelto a andar, y hay un pájaro para cantar las horas nuevas.” Reloj Book:La dama del alba Source: La dama del alba