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Edir Macedo Quotes

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Famous Edir Macedo Quotes

“El Espíritu Santo es exactamente el Espíritu de Dios-Padre vivo, prometido por el Dios-Hijo vivo, para vivir dentro de cada uno de nosotros, para que tengamos vida eterna, tal y como Dios-Padre y Dios-Hijo la tienen. ¡Basta de tantas religiones, tantas filosofías, mandamientos, doctrinas y mil ataduras para el pueblo! ¡Basta de tanta charlatanería! ¡Las personas, los pueblos, las naciones están hartas de tanta palabrería, ellos quieren vida; y nada, absolutamente nada puede transmitir esto al pueblo, a no ser el Espíritu de la propia vida! El Dios-Hijo dijo: “... yo he venido para que tenga vida, y para que la tengan en abundancia.”, (Juan 10:10). Esa vida abundante prometida por el Señor Jesús solo es posible cuando actúa el Espíritu Santo dentro de cada uno de nosotros. ¡Es este el propósito del Dios-Padre, del Dios-Hijo y del Dios-Espíritu Santo para toda la Humanidad, sin excepción!”

“Si, por casualidad, Dios permitiese que las personas utilizasen imágenes de escultura para adorarlo, estas personas ya no creerían por la fe, sino por sus propios sentidos. Es obvio, que cuando alguien se inclina delante de una imagen, está poniendo su fe en aquello que está viendo, en lo que puede tocar con las manos, ver con sus ojos. En ese momento, su fe ya no es válida, pues la definición de fe es: “... la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” (Hebreos 11:1)”

“¿Qué es y cómo podemos alcanzar la paz? De la misma forma en la que el mundo confunde el amor y la alegría, también ha confundido el sentido real de la paz. Cuando la sociedad reclama paz, lo hace en el sentido de evitar las guerras. (...) El hecho es que la paz viene a través de una conciencia pura delante de uno mismo y sobre todo delante de Dios, por la fe en el sacrificio del Señor Jesús. Si no conseguimos tener paz con Dios, tampoco la tendremos con nosotros mismos, porque viene de Dios por el Espíritu Santo.”

“Efectivamente, cuando Dios nos salva, Él nos concede condiciones para enfrentar todo y cualquier tipo de problema, con el fin de que prevalezcamos por medio de los talentos que Él nos pone a disposición. El don de la fe tiene el propósito de equipar al cristiano sincero de una fuerza sobrenatural capaz de cambiar el rumbo de las cosas equivocadas que no glorifican a Dios; es la capacidad de Dios dentro de nosotros para determinar el milagro, para vencer los dolores y enfermedades, los demonios y todo el infierno por el poder del nombre del Señor Jesús.”

“El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.”, (1 Corintios 14:4). Entonces, la variedad de lenguas en el sentido particular, es decir, cuando es hablada con Dios, tiene como finalidad la propia edificación. Esto es muy importante, porque a veces carecemos de edificación, por lo cual pasamos a enfrentar las luchas con menos fuerza y coraje. A veces, nos aislamos de todo y de todos, y es exactamente en este momento que se hace más necesaria la oración en lenguas extrañas, porque, orando así, nos reanimamos, pues hay una evidencia real de que no estamos solos, sino que Alguien vive dentro de nosotros.”

“Portanto, todo serviço que, aparentemente, é feito para Deus, mas, no íntimo, visa ao benefício pessoal, não passa de “largos filactérios” e de “longas franjas”, ou seja, são atos farisaicos que trarão terrível condenação, se não houver o arrependimento da pessoa.”

“Em contrapartida, o orgulho, a prepotência e as ambições pessoais de muitos trabalhadores na Seara Divina têm fechado portas que Deus outrora abriu para ganharmos almas.A indiferença de muitos pastores, obreiros e evangelistas em relação à sua maneira de viver e ao zelo pela Obra de Deus atrairá para eles próprios um duro julgamento naeternidade.”

“Ao refletirmos sobre o alerta do Senhor Jesus, feito aos religiosos de Sua época (Mateus 23), podemos ver, de modo claro, que nem sempre a aspiração de uma pessoa por fazer o bem ou se envolver em uma atividade na igreja é fruto da vontade dela de servir a Deus. Obras e desejos aparentemente bons podem proceder de motivações ruins, semelhantes às dos escribas e dos fariseus. Exemplos disso não faltam! Quantos rapazes ingressam no ministério pastoral movidos pela ambição de serem chamados de “pastor” ou de “bispo”? Quantos, além de desejarem destacar-se dos demais membros da sua congregação e de receber tratamento diferenciado em sua comunidade, querem ter uma melhor condição de vida?”