“Los malos se vuelven buenos al final de la vida. Eso está ya muy visto. Pero es lo que tienen los viejos. Que despistan. Que despiertan una compasión que a lo mejor no merecen. (...) Por eso a mi cuando se me sienta un abuelo al lado y me empieza a dar la brasa con su soledad, le digo: un momento, señor, que yo también tengo muchos traumas".” VidaVejezCompasiónAncianosTraumasViejos Book:Una palabra tuya Source: Una palabra tuya