“—El dinero. ¿Qué es el dinero? Bienes de consumo en forma de pura fantasía. —Un asentimiento solemne de la cabeza, el ceño repentinamente fruncido, un suspiro-. No me gustan los marxistas, ya lo sabes. Ni su Estado ni su dictadura. Ni su forma de hablar, con esas explicaciones en bloque, reduciendo el mundo a un argumento único. Igual que la religión. No, no me gustan los marxistas. Pero Marx... —Y volvía a poner aquella cara, como si lo estuviera torturando una visión demasiado hermosa—. Tenía razón en una cosa. El dinero es una mercancía fantástica. Una fantasía. Ni lo puedes comer ni te abriga, pero representa toda la comida y toda la ropa del mundo. Por eso es una ficción. Y eso mismo lo convierte en el patrón con el que valoramos todas las mercancías. ¿Qué comporta eso? Pues que el dinero se convierte en el bien de consumo universal. Pero recuerda: el dinero es una ficción; bienes de consumo en forma de pura fantasía, ¿entiendes? Y eso es doblemente cierto en el caso del capital financiero. Las acciones, los valores, los bonos. ¿Crees que alguna de las cosas que compran y venden esos bandidos del otro lado del río representan algún valor real y concreto? No, para nada. Las acciones, los valores bursátiles y toda esa porquería no son más que promesas de un valor futuro. Así pues, si el dinero es una ficción, el capital financiero es la ficción de una ficción. Con eso comercian todos esos criminales: con ficciones.” CapitalCapitalismoDineroFortunaMarxismo Book:Trust Source: Trust
“If asked, Benjamin would probably have found it hard to explain what drew him to the world of finance. It was the complexity of it, yes, but also the fact that he viewed capital as an antiseptically living thing. It moves, eats, grows, breeds, falls ill, and may die. But it is clean. This became clearer to him in time. The larger the operation, the further removed he was from its concrete details. There was no need for him to touch a single banknote or engage with the things and people his transaction affected. All he had to do was think, speak, and, perhaps, write. And the living creature would be set in motion, drawing beautiful patterns on its way into realms of increasing abstraction, sometimes following appetites of its own.” Capital Book:Trust Source: Trust