“Crisipo comparaba el hecho de estar bajo los efectos de una emoción con correr demasiado deprisa. Una vez que se ha cogido cierta cantidad de impulso, no es fácil detenerse. El movimiento está fuera de control, algo muy parecido a lo que ocurre cuando somos presa de una pasión. De modo que uno no puede librarse a voluntad de una emoción indeseada; lo que puede hacer es intentar que la próxima no alcance el impulso a partir del cual escapa a su control.” Emociones Book:Lessons in Stoicism: What Ancient Philosophers Teach Us About How to Live Source: Lessons in Stoicism: What Ancient Philosophers Teach Us About How to Live