“Cuando yo nací (en El Porvenir), bueno, ya que crecíamos, nos trajeron caminando por aquí, por este caminito, con mi abuelo Aldegundo. Fuimos a su casa, fuimos a conocer a Pedro Reyes que allí vivía con doña Juana, pobrecito, pobrecito, comiendo frijolitos. A mí también me dieron. ¿Cuántos años hará de eso? Hace como 20 ó 25 años. Regresamos, están igual y ¿quiénes están iguales? Igual está doña Delfina de pobre, igual está mi tía Juana, igual está Felipe, igual está Emilio y aquí su hijo, igual está Tibe, igual están todos. ¿Por qué? Porque no progresamos los pobres, ¿A dónde va a dar tanto que sembramos café, tanto que sembramos maíz, tanto que sembramos chile, tanto que nos alquilamos, a dónde va a parar eso? A manos de los ricos, es el gran robo, es la explotación que han hecho los hombres ricos a los hombres pobres, es la explotación del hombre 'por el hombre, es la explotación por el hombre rico al hombre pobre. Los pobres están siendo explotados, los pobres están siendo robados, por más que le siembren maíz a las faldas de los cerros. Todo ese maíz no nos produce nada porque cuando tenemos mucho maíz no vale; cuando tenemos poquito el maíz, vale tan tito. Y ¿por qué? ¿Seremos los pobres los tarugos, los que nos reunimos y una vez reunidos los pobres tarugos le ponemos un precio muy bajo al café? No. ¿O le ponemos nosotros un alto precio al café? Tampoco. Nosotros los pobres no tenemos la libertad de mandar en el café. ¿Cuánto café está en este carro? ¿Quién le puso el precio? ¿El dueño? No. ¿Quién es el dueño?, perdonando. ¿Cómo se llama? ¿Don Aurelio Rodríguez le puso el precio al café? Se lo pusieron los ricos. Al café de ustedes, al café de Ventura...” Lucha Social Author:Lucio Cabañas