“- ¿Tú no tienes madre? - No, no la tengo. Debió de interesarle mi orfandad porque oí crujir las sábanas como si su cuerpo buscara una postura más cómoda para escuchar. Pero yo no añadí nada. Al contrario, apunté la conversación hacia lo que a mí me interesaba. Lo hice con tiento, con miedo, como si a pesar de mis pocos años ya tuviese una sensación inconsciente de que pisaba terreno prohibido.” Descripción Book:La sombra del ciprés es alargada Source: La sombra del ciprés es alargada