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Quote by Fernanda Melchor

“...porque se había llevado un buen dinero y nomás por andar ahí en los eventos políticos aplaudiendo todo lo que Pérez Prieto decía, con matracas y porras y chiquitibum a la bimbombá, Pérez Prieto, Pérez Prieto, ra ra ra, y ya, de verdad: nomás por hacer eso los del Partido le daban doscientos varos por día y doscientos varos además por cada persona que él llevara a registrarse, más comestibles a granel que entregaban cada semana, más herramienta para el campo y hasta material de construcción, y eso que Munra en su vida había votado nunca por nadie...”

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Work

Temporada de huracanes

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Author

Fernanda Melchor

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“Dios y la gente se solidarizan con las víctimas. Pero no con cualquier víctima, sino con las víctimas que se victimizan con éxito. Mi ex mujer, por ejemplo. Cuando nos divorciamos, la criolla se volvió poeta y víctima; la profeta de las víctimas divorciadas. Ella acaba de publicar un librito de poemas en prosa muy rencorosos, autogestionados y trilingües, en la editorial imaginaria de su mentora, una poeta gringa que dirige un taller de poesía que se llama Hijas Espirituales de Mina Loy (SDML, por sus siglas en inglés). Tiene la descortesía de invitarme a la presentación, que se celebra en su propio departamento. Como sé que le tengo que caer bien porque si no, no me presta a los niños nunca, tengo la cortesía de ir hasta Nueva York a verla.”

“Cuando lancé una última mirada al interior de la habitación, antes de cerrar muy sigilosa la puerta, vi que el Padre José regresaba a sentarse en su escritorio y ya tenía un rosario entre sus gruesas manos blancas que habían empezado a temblar como flores de cementerio. Al cerrar del todo la puerta, ya afuera, miré hacia todos lados y un inusitado ventarrón a esas horas del mediodía estremeció los arbustos del bien cuidado jardín. Fijando mi mirada en las espinas de uno de los rosales intenté controlar la excitación que ese encuentro había producido en mí, no solo por el convencimiento de mi inclinación hacia la persona del Padre José, sino porque me quedé más sedienta de libros que nunca. Con una sed por poseer ese Manuscrito de Ilabaya que parecía tener muchas caras. A partir de entonces incluso, y efectivamente, la del mismo Dios del pecado carnal, el Demonio".”

“É curioso: tenho notado que as pessoas em geral simpatizam comigo à primeira vista. No entanto, sou um tipo arisco e distante. Não que eu queira mal aos homens ou que os tema a ponto de procurar fugir-lhes ao contato. Alguém já disse que na minha atitude para com o mundo há muito de orgulho. Engano. Não tenho atitude nem orgulho. Uma paisagem bela tem a força de me comover até as lágrimas. Mas a paisagem humana é a que mais me interessa. O mistério das almas me seduz. Esta vaga sensação de desconfiança que me envolve quando estou em companhia dos homens vai por conta de velhas decepções.”

“Quem já não se perguntou: sou um monstro ou isto é ser uma pessoa? Quero antes afiançar que essa moça não se conhece senão através de ir vivendo à toa. Se tivesse a tolice de se perguntar “quem sou eu?” cairia estatelada e em cheio no chão. É que “quem sou eu?” provoca necessidade. E como satisfazer a necessidade? Quem se indaga é incompleto.”