Quotessence
Home / Quotes / Quote by Sunday Adelaja

Quote by Sunday Adelaja

“It is complexes that prevent women with a good appearance from adequately assessing themselves”

Quote by Sunday Adelaja

Author

Sunday Adelaja
Sunday Adelaja

Sunday Adelaja is a prominent pastor known for his unique leadership style and influence. Born on May 28, 1967, he has a wide following in the Christian community, particularly in Africa and globally. more

You May Also Like

“Tortilla, crispy. Pork, savory. Squash, sweet. Fontina, gooey and salty. Chimichurri, peppery and green and bright, with some acid. Crema, tart and creamy and cool. And goat cheese..." He trails off. "What does the goat cheese bring to the party?" "Well, it's creamy, but the crema gives enough creaminess. So the goat cheese fights with it a little bit, overwhelms it, sort of makes the flavor... blurry?" He's such a badass. "That's a good word for it, Ian. Anything else?" He takes another bite. "I'd probably do the crema like the chimichurri, just a last-minute drizzle on top instead of underneath with the schmear... it's making the underside of the tortilla lose its crisp." "That's a good catch. What is our rule about presentation?" He grins and recites it like a catechism. "Presentation is important, but our mouth better be the happy one in the end. It needs to taste even better than it looks.”

“Dayan se dejó caer de lado y la atrajo hacia si, acurrucándola entre los brazos. Dejaron pasar varios minutos hasta que sus respiraciones se ralentizaron. - ¿Siempre es así? - preguntó Erinni mientras le acariciaba el abdomen distraidamente. - Te aseguro que no - contestó Dayan en un susurro. (...) Dayan habia follado con multitud de mujeres. Siempre había sido divertido, y al terminar, se sentía relajado y de buen humor, pero nunca se había sentido como si hubiera llegado a casa. La miró mientras la acariciaba el brazo con las yemas de los dedos y algo que no pudo identificar se removió en su interior. - ¿Por qué has vuelto, hechicera? Ella no contestó inmediatamente. Se removió algo inquieta y le pasó una pierna por encima de las suyas. - Pensé que ya era hora que supiera lo que se sentía al hacer el amor - confesó con timidez. - Cuando te cases, a tu marido no le gustará que no seas virgen - gruñó Dayan. Por qué la idea de ella con otro hombre le revolvió las entrañas, no lo supo, pero allí estaba la sensación de una mano fría agarrándole el corazón como si quisiera partirlo por la mitad. Fue una conmoción al darse cuenta que eran celos de alguien que ni si quiera tenía nombre aún. - No pienso casarme, - afirmó ella - así que no me preocupa. El alivio que sintió Dayan al oír sus palabras fue enorme." (Dayan y Erinni).”

“Dayan la miró y se sintió muy pequeño al lado de aquella mujer que tenía una fuerza extraordinaria, que era capaz de preocuparse así por los menos favorecidos. No pudo sino pensar que sería una madre maravillosa que protegería a sus hijos con una fiereza proporcional a la pasión que demostraba ahora. Y sintió una puñalada en el corazón cuando cuando se dio cuenta que él no sería el padre de sus hijos." (Dayan y Erinni).”

“Los ideales románticos de la mayoría de las canciones y películas nos transmiten la idea de que tenernos que encontrar nuestra media naranja: aquella persona única, en el mundo que nos complementará y nos completará. Esta expectativa pone una presión insoportable a la relación y no tiene en cuenta, que nadie puede completarnos, que lo que tenemos que hacer es acompañarnos en nuestros respectivos vacíos…”

“Me agarré con cuidado de su brazo, sin querer tocar el pasamanos oxidado ni la pared mohosa a mi lado. Al llegar al segundo piso, me volteé sin querer y me sentí mareada al ver todo desde arriba. Clyde se dio cuenta y me sostuvo unos segundos: los suficientes como para que yo tuviera la valentía de abrazarlo y él la posibilidad de besarme.”

“Ambos se miraron casi sin pestañear por un largo rato. Ninguno pronunció una palabra, ninguno lloró una sola lágrima. Él fue el primero en acercarse. Llevó sus dedos hacia el cabello de ella, peinado como el de Farrah Fawcett, y rozó un mechón. Luego, le acarició el rostro y la comisura de la boca. Dirigió su palma hacia el hombro de ella y siguió bajando un poco más, suavemente, hasta tomar su mano.”