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Juvenil Quotes

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Juvenil Quotes

“El sabor metálico de su propia sangre le invadió la boca sin previo aviso. Sus colmillos habían crecido y le lastimaban el labio inferior. No sentía dolor, sino sed. Una sed que ella no comprendía, que no llegaría a entender nunca. Le quemaba la garganta. Le secaba la boca. A pesar de no ser un vampiro, Grimm tenía sed de ella desde que había probado su sangre. Unas gotas habían sido suficientes para condenarlo de por vida. Para atarlo a un deseo de exquisita y prohibida destrucción.”

“Ambos se miraron casi sin pestañear por un largo rato. Ninguno pronunció una palabra, ninguno lloró una sola lágrima. Él fue el primero en acercarse. Llevó sus dedos hacia el cabello de ella, peinado como el de Farrah Fawcett, y rozó un mechón. Luego, le acarició el rostro y la comisura de la boca. Dirigió su palma hacia el hombro de ella y siguió bajando un poco más, suavemente, hasta tomar su mano.”

“Todos estamos llenos de fronteras. Todos andamos por ahí con nuestras heridas a la derecha, nuestras alegrías a la izquierda. Pero nuestras fracturas siempre sanan. Es quebrarnos lo que nos permite volver a armarnos a nuestro antojo. Son nuestras continuas muertes las que nos permiten reinventarnos. Sacudirnos los miedos o los dolores que tenemos pegados al cuerpo y volver a nacer. ❤️”

“—Peter… aunque lo soñemos… —Se subió las gafas por el puente de la nariz en un tic nervioso—. Es un cuento. Nunca Jamás fue creado por un escritor… No existe. El joven enfrentó su mirada azul, y Claire pudo observar en sus iris un halo de tristeza que le rompió el corazón. —Si creyeras, lo verías —la acusó y salió de la habitación. —Peter… —Claire le llamó y fue detrás de él—. Espera, Peter…”

“Daxilon no le responde, sólo observa, con vibrante emoción, como esa cosa negra se acerca hacia ella. Bear comienza a correr, pero no llega a dar más que un par de zancadas antes que la agarren por la cintura y la tiren al suelo de cara. Siente quebrarse parte del cráneo de oso que lleva y teme porque los huesos puedan herirle la piel. En cuanto nota como tiran de ella se da la vuelta como puede para intentar pelear contra su enemigo. “¿Qué es esto?” es lo primero que piensa cuando ve a su atacante.”

“Con los dedos temblorosos voy pasando las páginas mientras que cuento mentalmente cuántas víctimas hay. Tres...Cuatro...Cinco...seis... El tiempo se detiene cuando llego al siete. Mi cerebro se reinicia como si fuera un ordenador roto al que, en un último intento a la desesperada, se intenta arreglar. Por un momento creo que la Tierra ha detenido su movimiento haciendo que todos nosotros nos quedemos en un estado de semi letargo, y espero que cuando vuelva a reanudar su marcha los últimos minutos —o quizás mejor meses—, no sean más que un mal recuerdo.”

“No te distraigas. Debemos continuar sin más demora. Seguro que sientes deseos de volver a tener noticias de Rebeca. Apuesto una de mis extremidades a que, de haber podido, también tú habrías arrojado una moneda al pozo de los deseos con la secreta intención de verla regresar. ¿Me equivoco? En ese caso, querido elctor, estás a punto de ver cumplidos tus deseos. No me des las gracias. Todavía no sabes los efectos que sobre tu cabeza de chorlito pueda tener todo esto. Espera un poco. Espera y lee, lector. No dejes de leer...”