Quote image editor
“Midoriko me miró a los ojos mientras señalaba la amplia superficie, al otro lado de la ventana, teñida de color violeta y, luego, dirigió de nuevo los ojos hacia fuera. Aquel cielo que iba extendiéndose hacia la nostalgia, hacia lo que aún no habíamos vivido, estaba moteado de retazos de nubes como huellas de las yemas de los dedos. A través de los resquicios, se vertía una luz tenue que dibujaba suavemente los contornos de las nubes con matices de color violeta, rosado y azul oscuro. Parecía que si aguzabas la vista, podías ver el viento que soplaba en lo alto del cielo y que, si alargabas la mano, podías acariciar la película que envolvía el mundo. El cielo reflejaba los colores como si fuera una melodía que no podrá ser interpretada una segunda vez.” — Mieko Kawakami