Quotessence
Home / Quotes / Quote by Dan Simmons

Quote by Dan Simmons

“Si un escritor se pone muy enfermo, todo se detiene. Si se muere, su "negocio" se acaba para siempre. En este sentido, la carrera de un escritor popular se parece más a la de un famoso actor, pero hasta el actor más famoso tiene un suplente. Un escritor no. Nadie puede sustituirle. Su voz personal lo es todo. Y esto es especialmente cierto en el caso de una escritor popular que ya está en proceso de ser publicado por entregas en una revista de tirada nacional.”

Quote by Dan Simmons

Book:Drood

Work

Drood

In this novel, the author creatively blends the life of Charles Dickens with a gripping mystery. The story delves into the enigmatic disappearance of the famous author, weaving a tale that is both a homage to Dickens' work and a thrilling exploration of the unknown. more

Author

Dan Simmons
Dan Simmons

Dan Simmons is a renowned American author, born on April 4, 1948. His works span across multiple genres including science fiction, horror, and historical fiction, with his novels 'Hyperion' and 'The End of Eternity' being particularly acclaimed. Simmons is praised for his rich imagination and profound thematic explorations. more

You May Also Like

“Fue la época más cálida y febril de un verano cálido y febril. Los excrementos de tres millones de londinenses apestaban en las alcantarillas abiertas, incluida la mayor de nuestras alcantarillas (a pesar de que aquel año los ingenieros habían intentado inaugurar un elaborado sistema de alcantarillas subterráneas): el Támesis. Decenas de miles de londinenses dormían en sus porches o balcones, esperando la lluvia. Pero cuando cayó la lluvia fue como una ducha caliente, que se limitó a añadir una capa de humedad al calor. Julio se abatía sobre Londres aquel verano como una manta pesada y húmeda.”

“No tengo que contarle que Martha siguió engordando durante cada embarazo y posteriormente. Después de que naciera William, ella ya no fingió que pudiera despojarse del enorme peso que colgaba de su cuerpo como grandes masas de grasa. Parecía que había abandonado el cuidado de su aspecto. Una vez escribí de Martha R. que era un bello espécimen del tipo de chica que me gustaba: "La auténtica chica carnosa inglesa, alimentada con carne de buey". Pero todo aquel buey que la alimentaba tuvo un efecto predecible. Si me hubiesen pedido que reescribiese aquella frase en 1874, habría dicho: "Es el perfecto espécimen de enorme buey inglés carnoso y alimentado con carne de chica".”