Quotessence
Home / Quotes / Quote by Dan Simmons

Quote by Dan Simmons

“No tengo que contarle que Martha siguió engordando durante cada embarazo y posteriormente. Después de que naciera William, ella ya no fingió que pudiera despojarse del enorme peso que colgaba de su cuerpo como grandes masas de grasa. Parecía que había abandonado el cuidado de su aspecto. Una vez escribí de Martha R. que era un bello espécimen del tipo de chica que me gustaba: "La auténtica chica carnosa inglesa, alimentada con carne de buey". Pero todo aquel buey que la alimentaba tuvo un efecto predecible. Si me hubiesen pedido que reescribiese aquella frase en 1874, habría dicho: "Es el perfecto espécimen de enorme buey inglés carnoso y alimentado con carne de chica".”

Quote by Dan Simmons

Book:Drood

Work

Drood

In this novel, the author creatively blends the life of Charles Dickens with a gripping mystery. The story delves into the enigmatic disappearance of the famous author, weaving a tale that is both a homage to Dickens' work and a thrilling exploration of the unknown. more

Author

Dan Simmons
Dan Simmons

Dan Simmons is a renowned American author, born on April 4, 1948. His works span across multiple genres including science fiction, horror, and historical fiction, with his novels 'Hyperion' and 'The End of Eternity' being particularly acclaimed. Simmons is praised for his rich imagination and profound thematic explorations. more

You May Also Like

“La vida extiende su sufrimiento para crecer dentro del alma; un triste reflejo de lo que he llegado a ser se vuelve un aburrido recordatorio de mi soledad. La realidad se desata en un concepto de formas y ángulos que se transfiguran ante mis ojos para contemplar algún tipo de verdad, un tipo de verdad que apesta a desesperación y desolación. En el negro ébano de un abismo eterno, mi vínculo con la humanidad es tan solo un viejo y demacrado cordel. Una extensión hacia la nada. Insuficiente para soportarme si apoyo todo el peso de mi existencia sobre ella, pero porque está ahí afuera, quiero sentir la liberación de un equilibrio compartido. Anhelo, pero resisto todo con mi propia incapacidad para mantener el impulso y, en cada pendiente, la fricción subyacente persigue la voluntad de detenerme. Una vez más, vuelvo a encontrarme inmóvil, indeciso. La indecisión podría considerarse una de las más disruptivas maldiciones; un intervalo de reflexión entre un aliento de muerte y la palpitante procesión en el que uno se pregunta si este complejo nexo de carne animal y espíritu humano, si este febril océano de nudos, si esta trama de éxtasis apocalíptico merece algo parecido a la piedad o, tal vez, a la admiración. De todas formas, antes de que se pueda pensar en una respuesta, el intervalo termina, y la hoja inquebrantable de la alienación unge una vez más las pulsaciones de silencio.”