“- ¡Maldición! ¿Por qué no se despierta? El beso que le había dado era lo más puro y casto que había salido nunca de sus labios. Si ni siquiera había intentado tocar su lengua con la mía... Tal era mi casto amor por ella y no me sentía correspondido...” AmorDespertarBesoLenguaLabiosBelladurmienteCasto Book:Cuentos de Karima Source: Cuentos de Karima