“La señorita Worthington no encontraría su épico final en el frío beso de un puñal, al pie de un acantilado o a manos de un bandolero cabreado. No. Moriría arrollada por un gorrino de la sierra, con los pololos a la altura de los tobillos.” RisaGraciosoParodiaPersecuciónCerdo Book:La Dama y el Bandolero Source: La Dama y el Bandolero