“― Pero... ―María frunció el ceño―, no lo entiendo. ¿Eres republicano y te gustaría ser conde? ― Sí, me encantaría ―hizo una pausa medida, risueña, para asegurarse de concentrar su atención―. Porque entonces podría pedir una audiencia, y me la concederían, y yo me iría a ver a Alfonso y le diría, toma, cabrón, métete el condado por donde te quepa.” ReyRepublicaAudienciaCondadoCondeRepublicano Book:El corazón helado Source: El corazón helado