“En ese rato ha llovido y ha escampado. Un olor fragante entra por la rendija, aliviando la tristeza. O cambiándola de sitio. Con cierto humilde consuelo: el que cuando ya nada subsista del pasado que ahora es nuestro presente, los olores perdurarán aún, cargando nuestro recuerdo.” TristezaRecuerdoLluviaFragancia Book:Loba negra Source: Loba negra