“Como con la Bolsa, la de los mercados. Si la economía funciona, entonces lo llamamos inversión, si la economía va a peor, se llama especulación. Pero la recompensa está ahí, para quien haya sabido verla. Para eso está el dinero, si no ya habrían cerrado las Bolsas, ese lugar metafórico –no ficticio– en el que se compra y se vende sin tener que esperar a que se construya el edificio. El precio del dinero, los intereses, las subidas, las caídas, los suicidios. Es como el juego, una clase de ludopatía, sólo que legal y muy bien vista, que te vuelve inteligente y sofisticado. Azar, sí, pero al final siempre gana la Banca.” DineroJuegoAzarBancaBolsaLudopatía Book:Divago. Un hombre que no duerme Source: Divago. Un hombre que no duerme