“Mientras terminaba la correa que me había ayudado a comenzar,perdida en mis meditaciones, le agradecí en silencio por el tiempo que había dedicado a hablar conmigo, más que por el arte que me había transmitido, pues descubría que lo más valioso que tienen los demás para darnos es su tiempo. El tiempo al cual la muerte le da su valor.” ColombiaSecuestroGuerrillaFarcIngrid BetancourtNo Hay Silencio Que No Termine Book:Even Silence Has An End: My Six Years of Captivity in the Colombian Jungle Source: Even Silence Has An End: My Six Years of Captivity in the Colombian Jungle