“Se presionó el corazón con ambas manos para acallarlo. Pero el corazón no es el hocico de un perro e incluso cuando se sujeta con las dos manos el hocico de un perro -que ladra insoportablemente-, siempre se le oye gruñir.” MisterioTeatroFranciaFantasmaóPera Book:El fantasma de la Ópera Source: El fantasma de la Ópera