“– ¡He tenido un día muy desgraciado! -me confesó, sollozando. – ¿No hubo un solo momento bueno en el día, Andrea? – Sí. Una niña se cayó y se partió los dientes. – ¡Pero qué tiene eso de bueno, Andrea, por Dios! – Que no fui yo.” DientesSollozando Book:La suma de los días Source: La suma de los días