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Antón Chéjov Quotes

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Famous Antón Chéjov Quotes

“¿Para qué ha y que molestar a la gente que se muera, si de muerte es el final normal y legítimo de todo? ¿Qué esl o que cambia si un triste comerciante o un funcionario vive unos cinco o diez años de más? Incluso si consideramos que el objeto de la medicina está en que los medicamentos alivian los sufrimientos, sin querer salta la pregunta: ¿para qué aliviarlos? En primer lugar, se dice que los sufrimientos abren al hombre el camino de la perfección, y en segundo lugar, si de verdad la humanidad aprendiese a aliviar sus sufrimientos con pastillas y gotas, entonces abandonaría definitivamente la religión y la filosofía, en las cuales ha encontrado hasta ahora no solo protección ante todo género de desgracias, sino incluso la felicidad." - El Pabellón N. 6”

“–Hay que liberar a la gente del pesado trabajo físico –sostuve–. Hay que aliviar el yugo, darles un respiro, para que no pasen toda su vida junto a los hornos, las artesas y en el campo, sino que tengan también tiempo de pensar en su alma, en Dios, y que puedan manifestar en forma más amplia sus condiciones espirituales. La vocación de todo hombre está en la actividad espiritual, en la constante búsqueda de la verdad y del sentido de la vida. Hagan, pues, que les sea innecesario el brutal trabajo de bestias; permítanles sentirse en libertad y verán entonces que estos libritos y botiquines son, en realidad, una burla. Una vez que el hombre sea consciente de su auténtica vocación, sólo podrán satisfacerle la religión, las ciencias, las artes y no estas menudencias. –¡Liberarlos del trabajo! –sonrió Lida–. ¿Acaso ello es posible? –Sí. Encárguense de una parte del trabajo de ellos. Si todos los habitantes de la ciudad y del campo, todos sin excepción, consintiéramos en dividir entre nosotros el trabajo que en general realiza la humanidad para la satisfacción de sus necesidades físicas, a cada uno no le correspondería quizá más de dos o tres horas por día.”

“Yo no le caí simpático. No me quería porque era paisajista, porque en mis cuadros no mostraba las necesidades del pueblo y porque era indiferente –según le parecía– a todo aquello en lo que ella creía tan firmemente()Lida despreciaba en mí a un extraño. Exteriormente no manifestaba en absoluto su desafecto, pero yo lo sentía y, sentado en el primer escalón de la terraza, experimentaba cierta irritación y decía que curar a los campesinos sin ser médico significaba engañarlos, y que no era difícil ser benefactor poseyendo dos mil deciatinas de tierra. "La casa con desván”

“Para mí, hombre despreocupado y que buscaba justificación a su ocio constante, estas mañanas dominicales de verano en nuestras fincas resultaban siempre singularmente atrayentes. Cuando el verde jardín, todavía húmedo por el rocío, brilla al sol y parece feliz; cuando cerca de la casa se siente el aroma del reseda y a adelfa, cuando los jóvenes acaban de regresar de la iglesia y están tomando el té en el jardín; cuando todos están alegres y llevan puestas ropas agradables y cuando uno sabe que todas estas hermosas, sanas y satisfechas personas durante todo el largo día no van a hacer nada, siente deseo entonces de que toda la vida fuese así.”