“Nos quedamos los tres solos en la necrópolis. Tres jóvenes de piernas cruzadas y miradas perdidas pensando en lo que era el amor y lo que era la vida, en todas las personas rotas y en todo el dolor que nos rodeaba. En cómo aquella desesperanza podía también ser un triunfo. Sólo teníamos que sobrevivirla.” DolorEsperanzaDueloDesesperanza Book:Aunque llueva fuego Source: Aunque llueva fuego