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Brigitte Vasallo Quotes

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Famous Brigitte Vasallo Quotes

“Una red efectiva es aquello que, cuando andas por la cuerda floja y caes, evita que te mates. Literalmente. Es aquel lugar esponjoso que amortigua la caída al vacío, que se come el golpe contigo, que atenúa el derrumbe haciendo de las piedras, plumas. Que te permite resoplar, levantarte, sacudirte el polvo enganchado a la ropa, y seguir. Sin sangre irrecuperable, sin fracturas inviables, sin vísceras deterioradas para siempre. En esta parte del libro quiero dar cuenta de los nudos que he aprendido a hacer para tejer una red afectiva. Ningún nudo es un invento así salido de la nada, sino casi una sorpresa que hemos ido encontrando por el camino, a partir de intuiciones, de no fliparnos con ideas marcianas sino de aterrizar las cosas, respirar hondo, meterle mucho humor y mucha ironía al asunto, e ir haciendo entre todas. Ir andando. Y de seguir el consejo que le daba Lola Flores a su hija Lolita: «tira para adelante, pero cuando estés al borde del precipicio mira hacia abajo y retrocede tres pasos». Tira para adelante, pero antes de caerse o de tirar a alguien por el precipicio, tres pasitos para atrás. Desde ahí hablo. Por si en alguna playa, en algún puerto, alguien recoge esta botella y le es de utilidad, aunque solo sea para llenarla de ron.”

“–Mira, Buenaonda, maldita la ley del matrimonio gay. Antes nosotros éramos una pareja de lo más normal. Follábamos como cosacos, como locas, follábamos juntos y por separado, en tríos, en cuartetos, en grupo, en familia, follábamos sin parar. En ca- sa, en el coche, en los portales, en los cines, en los bares, en los trenes, en los urinarios públicos, en los museos... Y entonces lle- gó el matrimonio gay. Y la jodimos. Nos volvimos, literalmente, un matrimonio. ¿Cómo nos pudo pasar eso a nosotros? Pues no lo sé, pero pasó. Nos casamos y dejamos de follar. No al principio, que era como la luna de miel. Pero después, se acabó. Empezaron a pasar los días, y las semanas, y los meses, y todo fue a peor. Las orgías se volvieron cuartetos ocasionales. Y los cuartetos se vol - vieron tríos y con gente de confianza. Y al final hasta los tríos también desaparecieron porque, ¿sabes?, yo no puedo permitir que alguien se folle a mi marido. Así que nos dedicamos a follar - nos mutuamente y eso, la verdad, es un tostón. Más aún cuando el cabrón de Paco no me come la polla porque dice que se le estropean las cuerdas vocales. Antes ni me había dado cuenta. Pero desde que somos dos mariconas monógamas, las carencias saltan a la vista. La jodimos, amigo. Maldito Zapatero.”