“Como sucedía en todos esos sitios prolongados, se acabó la paja de los colchones porque hubo que dársela a los caballos y a las mulas, y luego los caballos y las mulas comenzaron a comerse las cortezas de los árboles, antes de que los soldados decidieran, por fin, comerse a los caballos y las mulas. El príncipe Salm Salm se preguntaba, en sus memorias, qué había sucedido con todos esos ladreríos de perros que hacían tan ruidosas las noches mexicanas. No se necesitaba desde luego tener mucha imaginación para suponer una de dos: o los perros estaban muy entretenidos comiéndose a los muertos o los vivos estaban muy ocupados comiéndose a los perros.” MéxicoSitio Book:Noticias del Imperio Source: Noticias del Imperio