“Perdonadme que cuente de manera tan personal mi amor a las cosas inanimadas que se despierta en los que van a morir. Calle a calle, sobre un montón de casas rotas, se paseó la muerte. Abrieron el vientre de mi calle las bombas. La oigo llorar aún con sus cientos de ventanas golpeándose en sus quicios durante toda la noche. Recuerdo como primer elemento el agua que lo encharca todo y el olor, un olor a alquitrán, a humo, a polvo, a ilusiones molidas... Cuando va a comenzar un bombardeo, los gatos desaparecen, sorprendidos de vivir entre las gentes capaces de permitir tales cosas, y los perros aúllan, preotegiéndose junto a nuestros pies. A los seres humanos se les ponen ojos suplicantes de niño.” GuerraBombardeos Book:Memoria de la melancolía Source: Memoria de la melancolía
“Estoy cansada de no saber dónde morirme. Esa es la mayor tristeza del emigrado. ¿Qué tenemos nosotros que ver con los cementerios de los países donde vivimos? Habría que hacer tantas presentaciones de los otros muertos, que no acabaríamos nunca.” Migración Book:Memoria de la melancolía Source: Memoria de la melancolía