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Quote by Giorgio Agamben

“There is no sense in anything I do, if the house burns down.” And yet it is exactly while the house is burning that one must carry on as always, must do everything with care and precision, perhaps even more diligently—even if no one notices. Perhaps life will disappear from Earth leaving no memory of what was done, for better or for worse. But you must carry on as before; it is too late to change; there is no more time.”

Quote by Giorgio Agamben

Work

When the House Burns Down: From the Dialect of Thought

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Author

Giorgio Agamben
Giorgio Agamben

Giorgio Agamben is an Italian philosopher born on April 22, 1942. His research spans various fields including language, politics, aesthetics, and ethics, particularly known for his analyses of language, power, and the state of human existence. more

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“The crescent moon goddess (and virgin warrior Goddess of the morning star), Al-Uzza, was known to the pre-Islamic Arabs as "The Mighty". Some scholars believe that in very ancient times, it was she who was considered enshrined in the black stone of Makkah, where she was served by priestesses. Her sacred grove of acacia trees once stood just south of Makkah, at Nakla. The Acacia tree was sacred to the Arabs who made the idol of Al-Uzza from its wood.”

“It is not surprising that Spain found a need for the word duende. It is the only country where death in the bullring is a national spectacle, the only nation where death is announced by the explosion of trumpets and drums. The bullring, divided in sol y sombre – the light and shade, is the perfect metaphor for life and death, a passing from the light into darkness. Every matador who ever lived had duende and no death is more profound than death in the bullring.”

“Ayer unas personas me preguntaron cuál era, para mí, el gran problema de la literatura chilena. Ya es bastante absurdo que en una conversación de pasillo pueda darse una pregunta como esa. Las conversaciones de pasillo, por lo demás, siempre fracasan, o al menos así se me presentan la mayoría de las veces: como simples promesas de dispersión. Pero respondí, con seguridad, que el problema de la literatura chilena era la costumbre de escribir cigarrillo en lugar de cigarro. En Chile nadie dice cigarrillo, decimos cigarro, argumenté, como golpeando una mesa imaginaria, pero los escritores chilenos escriben cigarrillo, y al final agregué esta frase absolutamente demagógica: Yo soy de los que escriben cigarro.”

“El golpe militar no surgió de la nada; las fuerzas que apoyaron a la dictadura estaban allí, pero no las habíamos percibido. Algunos defectos de los chilenos que antes estaban bajo la superficie emergieron en gloria y majestad durante ese período. No es posible que de la noche a la mañana se organizara la represión en tan vasta escala sin que la tendencia totalitaria existiera en un sector de la sociedad; por lo visto no éramos tan democráticos como creíamos. Por su parte el gobierno de Salvador Allende no era inocente como me gusta imaginarlo; hubo ineptitud, corrupción, soberbia. En la vida real héroes y villanos suelen confundirse, pero puedo asegurar que en los gobiernos democráticos, incluyendo el de la Unidad Popular, no hubo jamás la crueldad que la nación ha sufrido cada vez que intervienen los militares.”

“Si me preguntaban mi nacionalidad, debía dar largas explicaciones y dibujar un mapa para demostrar que Chile no quedaba en el centro de Asia, sino en el sur de América. A menudo lo confundían con China, porque el nombre sonaba parecido. Los belgas, acostumbrados a la idea de las colonias en África, solían sorprenderse de que mi marido pareciera inglés y yo no fuera negra; alguna vez me preguntaron por qué no usaba el traje típico, que tal vez imaginaban como los vestidos de Carmen Miranda en las películas de Hollywood: falda a lunares y un canasto con piñas en la cabeza.”