Quotessence
Home / Topics / Dictadura Quotes

Dictadura Quotes

Browse 40 quotes about Dictadura.

Dictadura Quotes

“El golpe militar no surgió de la nada; las fuerzas que apoyaron a la dictadura estaban allí, pero no las habíamos percibido. Algunos defectos de los chilenos que antes estaban bajo la superficie emergieron en gloria y majestad durante ese período. No es posible que de la noche a la mañana se organizara la represión en tan vasta escala sin que la tendencia totalitaria existiera en un sector de la sociedad; por lo visto no éramos tan democráticos como creíamos. Por su parte el gobierno de Salvador Allende no era inocente como me gusta imaginarlo; hubo ineptitud, corrupción, soberbia. En la vida real héroes y villanos suelen confundirse, pero puedo asegurar que en los gobiernos democráticos, incluyendo el de la Unidad Popular, no hubo jamás la crueldad que la nación ha sufrido cada vez que intervienen los militares.”

“Nadie protestaba; los trabajadores aplastados habían perdido sus derechos, podían ser despedidos en cualquier momento y agradecían cualquier sueldo, porque en la puerta había una fila de desempleados esperando que les dieran una oportunidad. Era el paraíso de los empresarios. La versión oficial era de un país ordenado, limpio, apaciguado, que iba camino a la prosperidad. Pensaba en los torturados, los muertos, los rostros de los hombres que conoció en prisión y los que desaparecieron.”

“Soneto 1984 Las identificaciones gubernamentales son básicamente monitores de tobillo, emitidos para rastrear a los ciudadanos como perros, o debería decir, monos. Puede haber gobiernos sin constitución, pero no hay gobierno sin vigilancia. Cuando eliges a un supuesto representante, estás entregando oficialmente tu independencia. La violación de los derechos ciudadanos es un derecho del gobierno, es la regla tácita del manual de la democracia. Es posible que muy de vez en cuando tengas un gobierno benévolo, pero 9 de cada 10 veces acabarás bajo una autocracia. Un ciudadano librepensador es una contradicción en sus términos, y no sirve para el gran diseño de la dictadura democrática. En los libros, la democracia es, para el gente, por el gente - en la calle, la democracia es el gobierno de los monos en una tierra de ovejas.”

“Aunque un político se enamore perdidamente del poder, no debe serle infiel ni a su propia consciencia ni a la consciencia de los demás.”

“Hacer el amor con el poder también engendra dictadores que se disfrazan de demócratas, o demócratas que aspiran a ser dictadores.”

“El poder es un dulce que no empalaga a quien lo ostenta, pero se derrite al calor o se descompone con el tiempo.”

“No es justo que la historia se escriba con la sangre de uno o con la sangre de los demás.”

“No hay clamor más punzante que el estridente grito por la justicia, ni seres humanos más intolerantes que aquellos que no lo quieren escuchar.”

“La libertad y quienes andamos tras ella me recuerdan a las aves migratorias, porque siempre llegan a su destino por más que traten de derribarlas.”

“Cuando la voluntad de una nación es ignorada, la hegemonía de su gobierno tarde o temprano será vencida.”

“Los países africanos se mueren de hambre, en efecto, pero no por obra del Banco Mundial, sino de bárbaros dictadorzuelos que comparten las tesis tercermundistas del señor [Pierre] Galand, precisamente porque ellas suministran una coartada, desviando la atención popular de su propia deshonestidad, rapacidad e incompetencia y echándoles la culpa a otros de los males provocados por ellos.”

“Lo cierto es que este tipo de dictaduras, siendo esencialmente antidemocráticas, tienen que acudir a formas seudodemocráticas para legitimar para legitimarse, pero también, y eso es lo importante, por su convicción real de representar al pueblo, al pueblo verdadero, legítimo, que es definido por el poder a través de criterios raciales, políticos o culturales.”

“Los líderes -autoritarios- emplean los formidables recursos del Estado para hostigar a la oposición, crear falsos partidos opositores, utilizar los medios de comunicación controlados por el Estado para propagar relatos favorables, manipular las reglas electorales, inclinar los registros de votantes y manipular las propias elecciones.”

“Para los observadores superficiales, el dilema político esencial de la América Latina en los últimos años parece reducirse a la alternativa de dictadura militar o de democracia. Desde un punto de vista tan simplista se puede aceptar la afirmación muy generalizada de que la América Latina, en su conjunto, ha repudiado las dictaduras militares y ha escogido la vía democrática como su camino. Esta, como todas las simplificaciones, tiende a deformar peligrosamente la realidad. Los hechos recientes demuestran que los regímenes militares, como alternativa, no constituyen hoy una opción valedera o amenazante pero, en cambio, cuando nos trasladamos al otro término opuesto, el de la democracia, tendríamos que preguntarnos la angustiosa cuestión de ¿cuál democracia?”

“¿Estaré loco?, debo confesar que la mayor confianza que pueda tener en mi sano juicio me ha sido dada en los momentos en que observando lo que hacen los otros y lo que no hacen, escuchando lo que dicen y lo que callan, me ha surgido esta fugitiva sospecha de si estaré loco. Estar loco se dice que es haber perdido la razón. La razón, pero no la verdad, porque hay locos que dicen verdades que los demás callan por no ser ni racional ni razonable decirlas, y por eso se dice que están locos. ¿Y qué es la razón? La razón es aquello en que estamos todos de acuerdo, todos o por lo menos la mayoría. La verdad es otra cosa, la razón es social; la verdad, de ordinario, es completamente individual, personal e incomunicable. La razón nos une y las verdades nos separan.”

“Cuando en una congregación religiosa se da un sólo punto de vista que no admite análisis ni reflexión, que se lo impone como el único discurso válido, entonces, se está ante las puertas del fundamentalismo más extremo, de la dictadura de pensamiento y de una cultura de imposición. El que no se somete, corre riesgo de ser expulsado, excomulgado, defenestrado, aislado, exiliado y en casos más extremos, asesinado.”

“Y ya sé, también, porque me enteré, porque yo no sabía. que no estamos peleando solamente por un montón de cosas muy grandes y muy nobles. No es que quiera nada para mi, no. Es mucho más sencillo. Y fijate si sería bruto, digo yo, lo que demoré en enterarme. Años, años sin saber que también se podía estar en esto por la sonrisa triste de una mujer y por la cintura libre de revólver.”

“El pueblo no sabía hacer la guerra. Los mejores se hacían matar estérilmente; los demás tiraban los fusiles y huían por Andalucía y Extremadura, primero, por toda Castilla la Nueva después; se repetía el patético espectáculo de la voluntad impotente de un pueblo que se lanzaba a la lucha armada en campo abierto sin disciplina y sin jefes; es decir, condenado de antemano al fracaso.”