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Política Quotes

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Política Quotes

“En cierto sentido, Mesalina se asemeja a Agripina y las valoraciones de las que es objeto reflejan la irresistible comparación. [...] La principal diferencia, al menos en términos de imagen, estaba en su vida privada. Agripina, como veremos, se valía del sexo como una herramienta para obtener sus fines políticos. Para Mesalina, por el contrario, el sexo representaba, a manos llenas y con cuántos hombres fuera posible, un fin en sí mismo. O eso se nos pide que creamos.”

“El doblepiensa se refiere a la capacidad de sostener dos creencias contradictorias de manera simultánea y aceptar ambas a la vez. El intelectual del Partido sabe en qué dirección debe alternar sus recuerdos, por tanto sabe que está modificando la realidad; pero, mediante el ejercicio del doblepiensa, también se convence de que no está violando la realidad. El proceso debe ser consciente, o no se llevaría a cabo con la precisión suficiente, pero también inconsciente, o conllevaría una sensación de falsedad y, por tanto, de culpa.”

“A mi entender, hay que concebir los macrocuerpos políticos que llamamos sociedades en primer lugar como campos de fuerzas integradas por el estrés, más precisamente como sistemas de preocupaciones que se autoestresan y que se precipitan siempre hacia adelante. Estos sistemas solo existen en la medida que consiguen mantener su 'tonus' específico de intranquilidad mientras los temas cambian diariamente y anualmente. Desde este punto de vista una nación es una colectividad que consigue conservar en común la ausencia de calma. Un flujo constante, más o menos intenso, de temas estresantes ha de encargarse de sincronizar las consciencias para integrar la población en una comunidad de preocupaciones y excitaciones que se regenera día tras día. Es por eso que los medios de información modernos son absolutamente imprescindibles [...]”

“La primera forma de falta de libertad la experimentamos como opresión política, la segunda como una opresión impuesta por aquella realidad que, con razón o sin, llamamos externa. [...] un tercer frente de la falta de libertad [...] resulta de la esclavización de los hombres por falsas imágenes de sí mismos. [...] una revuelta antitiránica representa una "cooperación de estrés máximo" entre los dominados con la finalidad de eliminar una carga generada por el poder que se ha vuelto inaceptable. Las revoluciones estallan cuando las colectividades, en momentos críticos, calculan de nuevo su balance de estrés y llegan a la conclusión de que [...] una existencia dedicada a evitar sumisamente el estrés sale más cara que el estrés de la revuelta. En el caso más extremo, el cálculo dice: mejor morir que continuar siendo esclavo. [...] las dictaduras más suaves son las más duraderas. [...] Es por eso que Kant podía decir que un gobierno paternalista es "el despotismo más grande que se puede imaginar".”

“Llego, pues, a la conclusión de que un príncipe, cuando es apreciado por el pueblo, debe cuidarse muy poco de las conspiraciones; pero que debe temer todo y a todos cuando lo tienen por enemigo y es aborrecido por él. Los Estados bien organizados y los príncipes sabios siempre han procurado no exasperar a los nobles y, a la vez, tener satisfecho y contento al pueblo. Es este uno de los puntos a que más debe atender un príncipe. (p. 33) Sólo quien sea capaz de cortar, como suele decirse, un cabello en el aire, podrá hallar alguna diferencia entre “excusa” y “justificación”. (p. 50) Sucede lo que los médicos dicen del tísico: que al principio su mal es difícil de conocer, pero fácil de curar, mientras que, con el transcurso del tiempo, al no haber sido conocido ni atajado, se vuelve fácil de conocer, pero difícil de curar. (p. 4) Como quiera que haya sido, lo cierto es que nadie probablemente ha sido, tanto como Maquiavelo, signo de contradicción. Nadie ha tenido tan varia y tempestuosa fortuna, como suelen decir los italianos; y vale recordar algunas por lo menos de sus más sonadas peripecias. (p. 11) Maquiavelo puede pasar casi como un santo. Que una u otra vez sacrificó en los altares de Afrodita (de la Pandemia siempre, porque fue varón a carta cabal), parece ser lo más probable pero fueron pasiones o pasioncillas que no alteraron la paz de su hogar, ni sobrepusieron en modo alguno (la carta a Vettori lo está diciendo) a su labor intelectual. (p. 25) … y si no perseveró más en el género dramático -un entretenimiento para él, en fin de cuentas- fue por la simple razón de que lo que ante todo le absorbía era el homo politicus, o como él decía, el ragionar dello stato, y en esto hubo de consumirse lo mejor de su energía espiritual. (p. 11) En la concepción de Maquiavelo, el Príncipe es el Estado… En cuanto al pueblo, es algo que no ha podido definirse jamás. Como entidad política, es una entidad puramente abstracta. No se sabe exactamente ni dónde comienza ni dónde acaba. El adjetivo de soberano aplicado al pueblo es una farsa trágica… Al pueblo no le queda ni un monosílabo para afirmar y obedecer. (p. 15) En los Discursos sobre Tito Livio abundan declaraciones semejantes. “Hay que partir del presupuesto de que los hombres son todos perversos (tutti gli uomini rei), y que siempre que se les presente ocasión, harán uso de la malignidad de su ánimo… Los hombres no obran jamás el bien, a no ser por necesidad”. (p. 32) La libertad, por tanto, es para Maquiavelo el supremo bien a cuya consecución debe ordenarse la comunidad política, y por esta consideración censura severamente a Julio César, por haber sido el exterminador de las libertades públicas y, en suma, de la República romana. (p. 28) Ha de notarse, pues, que a los hombres hay que conquistarlos o eliminarlos, porque si se vengan de las ofensas leves, de las graves no pueden; así que la ofensa que se haga al hombre debe ser tal, que le resulte imposible vengarse. (p. 3) … no sin haberle colgado previamente una inscripción según la cual Maquiavelo habría sido un hombre astuto y pérfido, coadjutor de los demonios e incomparable artífice de maquinaciones diabólicas: “Homo vafer ac subdolus, diabolicarum cogitationum faber optimus, cacodaemonis auxiliator”. (p. 12) Quien confía en el pueblo edifica sobre arena. (se me olvidó colocar la página) Y Traiano Boccalini, por su parte, decía lo siguiente: “No vemos por qué ha de condenarse la lectura de Maquiavelo, cuando se recomienda la lectura de la Historia”. (p. 38) … en esto acabó por convertirse, según dice Macaulay, el odiado político florentino. (p. 13)”

“El conflicto no tiene solución sino cuando Pío XI -este gran papa tan inflexible como conciliador según era menester- se avino a convenir con Mussolini, en 1929, los Acuerdos de Letrán, por los cuales, a cambio de la soberanía pontificia sobre un territorio minúsculo (44 hectáreas tiene en números redondos el Estado de la Ciudad del Vaticano) reconoce la Santa Sede la existencia del Reino de Italia con el territorio que le compete y con Roma como capital. (p. 15) Lo que no depende de la poca o mucha virtud del conquistador, sino de la naturaleza de lo conquistado. (p. 7) … Porque el vulgo se deja llevar siempre del éxito y de las apariencias, y en el mundo no hay sino vulgo (nel mondo non è se non vulgo). (p. 37) .. el dicho de Renan: Después de Atenas, ninguna ciudad ha contribuido tanto como Florencia en la promoción del espíritu humano. (p. 9) Con lo cual queda despachada la cuestión del fin y los medios, los cuales, si son malos, no pueden jamás ponerse por obra, así sea en la consecución del más santo de los fines. (p. 47) Nicolás Maquiavelo fue un escritor extraordinariamente fecundo, y en todos los muchos y variados géneros que cultivó -con la sola excepción de sus poesías, decididamente mediocres-, de suprema excelencia. (p. 11) Sin embargo, el que menos ha confiado en el azar es siempre el que más tiempo se ha conservado en su conquista. También facilita enormemente las cosas el que un príncipe, al no poseer otros Estados, se vea obligado a establecerse en el que ha adquirido. Pero quiero referirme a aquellos que no se convirtieron en príncipes por el azar, sino por sus virtudes. Y digo entonces que, entre ellos, los más ilustres han sido Moisés, Ciro, Rómulo, Teseo y otros no menos grandes. Y aunque Moisés sólo fue un simple agente de la voluntad de Dios, merece, sin embargo, nuestra admiración, siquiera sea por la gracia que lo hacía digno de hablar con Dios. Pero también son admirables Ciro, y todos los demás que han adquirido o fundado reinos; y si juzgamos sus hechos y su gobierno, hallaremos que no deslucen ante los de Moisés, que tuvo tan gran preceptor. Y si nos detenemos a estudiar su vida y sus obras, descubriremos que no deben a la fortuna sino el haberles proporcionado la ocasión propicia, que fue el material al que ellos dieron la forma conveniente. Verdad es que, sin esa ocasión, sus méritos de nada hubieran valido; pero también es cierto que, sin sus méritos, era inútil que la ocasión se presentará. (pp. 9-10) Pero volvamos a nuestro asunto. Cualquiera que meditase este discurso hallaría que la causa de la ruina de los emperadores citados ha sido el odio o el desprecio, y descubriría a qué se debe que, mientras parte de ellos procedieron de un modo y parte de otro, en ambos hubo dichosos y desgraciados. (p. 36) porque el que vence no quiere amigos sospechosos y que no lo ayuden en la adversidad, y el que pierde no puede ofrecer ayuda a quien no quiso empuñar las armas y arriesgarse en su favor. (p. 40)”

“El poder es un dulce que no empalaga a quien lo ostenta, pero se derrite al calor o se descompone con el tiempo.”

“No es justo que la historia se escriba con la sangre de uno o con la sangre de los demás.”

“No hay clamor más punzante que el estridente grito por la justicia, ni seres humanos más intolerantes que aquellos que no lo quieren escuchar.”

“La libertad y quienes andamos tras ella me recuerdan a las aves migratorias, porque siempre llegan a su destino por más que traten de derribarlas.”

“El sistema económico que empobrece a millones de personas en beneficio de una reducida élite comunista en Corea del Norte también sería impensable sin el dominio político absoluto del Partido Comunista.”

“En Corea del Norte, el sistema legal es un brazo del Partido Comunista en el poder, y en América Latina, fue una herramienta de discriminación contra la mayor parte del pueblo. Denominamos instituciones económicas extractivas a las que tienen propiedades opuestas a las instituciones inclusivas. Son extractivas porque tienen como objetivo extraer rentas y riqueza de un subconjunto de la sociedad para beneficiar a un subconjunto distinto.”

“Permitir que la gente tome sus propias decisiones a través de los mercados es la mejor forma de que una sociedad utilice eficientemente sus recursos. Cuando el Estado o una reducida élite controla todos estos recursos, ni se crearán los incentivos adecuados ni habrá una asignación eficiente de la habilidad y el talento de las personas.”

“No existen dos sociedades que creen las mismas instituciones, siempre habrá distintas costumbres, diferentes sistemas de derechos de propiedad y variadas formas de despiezar un animal que se ha matado o de repartir un botín robado. Algunas sociedades reconocerán la autoridad de los ancianos, otras, no; unas lograrán algún tipo de centralización política temprana, otras, no. Las sociedades están constantemente sujetas al conflicto económico y político que se resuelve de distinta forma debido a diferencias históricas específicas, al papel de los individuos o simplemente, a factores aleatorios.”

“La sociedad neofeudal hispanoamericana no es ni guerrera ni inestable. Al contrario: desde la consumación de la conquista hasta las guerras de independencia, en Hispanoamérica va a existir una asombrosa paz, mantenida casi sin tropas [...]. Dentro de este orden, la hacienda es desde luego una institución política a la vez que económica. El hacendado colonial es un factor de producción, y a la vez un agente del orden. La hacienda misma es una molécula del organismo social. Sobre ella reina el hacendado o, en su ausencia, el mayordomo. Los castigos son brutales, y pueden ir hasta la muerte bajo los azotes. También hay paternalismo, benevolencia y, desde luego, relaciones sexuales de los amos y sus hijos legítimos con todas las mujeres de los siervos y esclavos. La institución de la hacienda puede ser hasta defendida, para el momento de su consolidación, como una mejora substantiva con relación a la brutalidad de la "encomienda", donde el indio era una máquina que se usa hasta que se rompe. Pero para el futuro de Hispanoamérica, el costo del a hacienda es alto, el lastre terrible. El molde social se cristaliza. Casi toda la tierra cultivable se concentra en manos de una ínfima minoría. Y esta es la normalidad. Esta situación de todo el poder y toda la riqueza para unos pocos y ningún derecho o propiedad para la mayoría, es considerada justa, y el hacendado, un personaje digno de admiración y hasta de veneración. Sin embargo, la insurrección haitiana y la masacre de los hacendados franceses de esa isla, va a demostrar, a fines del siglo xviii, cómo tales extremos de sumisión pueden, de la noche a la mañana, convertirse en sangrientas explosiones de odio.”

“Nuestro punto de vista lo pasan completamente por alto: nunca hemos sentido de veras la presión de una sola ley, nuestras pasiones y desesperaciones nada tienen que ver con el comercio, nuestros vicios y virtudes florecen por igual, e imparcialmente, al margen del gobierno que está en el poder. La maquinaria que describen... logran hasta cierto punto llevarnos a creer en todo ello, pero el meollo de la cuestión lo dejan sin tocar siquiera. ¿Será acaso porque no está en su mano entenderlo?”

“Es un hecho conocido y ampliamente estudiado que a lo largo de la Historia numerosos grupos han explotado esta falta de resistencia innata para implantar sus valores en la población, especialmente los de la Religión. Pero no solemos pensar que a través de disciplinas aparentemente neutrales como la ciencia contemporánea, que es un producto humano como cualquier otro, también se explota esta sumisión innata ante la autoridad.”

“Reírse de ellos, ridiculizarlos, hacerlos sentir desamparados; sólo así podría cambiar algo. Una labor de Sísifo, sí, pero vale la pena emprenderla y, además, reduce la monotonía de la vida. Si resulta imposible humanizar esos rostros de hormigón armado que los políticos aspiran a adquirir desde su primer pinche puestecito, al menos se podría logra hacer visibles algunas craqueladuras. Los jóvenes están hasta la madre de tanta tontería, ya ni siquiera se asoman al Museo de Antropología para no ver reproducidos en la Coatlicue los hieráticos gestos de sus dirigentes. Es necesario que todo el mundo aprenda a reírse de esos monigotes ridículos y siniestros que dirigen a la nación como si por su boca se expresara la historia, no la viva, eso nunca, sino la que ellos han embalsamado. Cualquier novedad los amedrenta.”

“LLEGANDO HACIA LA LUZ Nací el día Pensé: ¿Que es? ¿Que fue? Y ¿Y si? Me transformé el día Mi ego se rompió, Y todo lo superficial, material Cosas que importaban Para mí antes, De repente cesó De importar. Realmente llegué a ser El día que ya no me importaba Lo que el mundo pensaba de mí, Sólo en mis pensamientos para Cambiar el mundo.”