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Espiritualidad Quotes

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Espiritualidad Quotes

“Las respuestas llegan con el tiempo. Algunas verdades son mucho más profundas que las palabras y solo se pueden percibir con el tiempo. Escuchar la respuesta no es lo mismo que encontrar la respuesta. Tu mayor oportunidad para aprender se da cuando amas a la persona por la que Dios te envió a orar. Es entonces cuando captarás qué es lo que has leído y oído. Él es nuestro maestro. La persona que Él te envió fue perfectamente seleccionada para que tú puedas ser un instrumento del amor de Dios para ella, pero también para que puedas ser instruido. Cuando Dios nos enseña algo, nos da la oportunidad de compartir lo que hemos aprendido, de regalar la buena Nueva.”

“No me mueve, mi Dios, para quererte el Cielo que me tienes prometido ni me mueve el Infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor. Múeveme el verte clavado en una cruz y escarnecido; muéveme el ver tu cuerpo tan herido, muévenme tus afrentas, y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, que, aunque no hubiera Cielo, yo te amara, y, aunque no hubiera Infierno, te temiera. No me tienes que dar porque te quiera, pues, aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera”

“En el sufrimiento y el sacrificio había un matiz de profunda alegría interior, porque en ellos veías cumplida la voluntad de Dios en una vida que, de otro modo, sería frustrante; veías realizada la gran obra de la salvación. Si miras el sacrificio y el sufrimiento solamente con los ojos de la razón, tiendes a evitarlos todo lo posible, porque el dolor en sí mismo nunca es agradable. Pero, si eres capaz de aprender a ver el papel del dolor y el sufrimiento en relación con el plan redentor de Dios para el universo y para cada alma, tu actitud cambiará. No lo rehúyes cuando te alcanza, sino que lo soportas en la medida de la gracia que recibes.”

“Y a esto se junta que estas pobres almas se ven a sí mismas como inferiores. Unidas simplemente a Dios por la fe y el amor, todo lo sensible que ven en sí mismas les parece un desorden. Y eso les previene aún más contra sí mismas, cuando se comparan con quien pasan por santos, personas bien capaces de sujetarse a reglas y métodos, que en toda su personas y sus acciones dan un testimonio de vida ordenada. Entonces, la vista de sí mismas les llena de confusión y les resulta insoportable. De ahí nacen así, del fondo de su corazón, suspiros y gemidos amargos, que no expresan sino ese exceso de dolor y de aflicción que les abruma. Acordémonos de que Jesús era Dios y hombre al mismo tiempo; él estaba aniquilado como hombre, y como Dios, lleno de gloria. Estas almas, sin participar de su gloria, sienten sólo esas aniquilaciones que en ellas producen sus tristes y dolorosas apariencias. A los ojos del mundo vienen a ser lo que era Jesús a los ojos de Herodes y de su corte.”

“Si de repente «sufrir en vez de ella» se convirtiera en una posibilidad real, entonces por primera vez nos daríamos cuenta de la importancia de su significado. ¿Se nos ha permitido esto alguna vez? Se le permitió a una Persona (Jesucristo), según nos han contado, y me doy cuenta de que ahora puedo volver a creer que Él hizo en nombre de otro todo lo que es posible hacer en ese sentido. Y Él contesta a nuestro balbuceo: «No puedes y no te atreves. Yo pude y me atrevi.»”

“Todos estos sucesos los veía como si no tuvieran nada que ver conmigo. Los contemplaba como de lejos, y no me entristecían lo más mínimo. Era como si se tratase de otra persona, y yo fuera un simple espectador. Incluso cuando me azotaron lo soporté con naturalidad, porque la oración seguía brotando de mi corazón, me centraba en ella, y no atendía a otra cosa.”

“Todos los días son «ahora» para Dios. Dios no recuerda que hicierais nada ayer; sencillamente os ve hacerlo, porque, aunque vosotros hayáis perdido el ayer, Él no. Él no os «prevé» haciendo cosas mañana; sencillamente os ve hacerlas, porque, aunque mañana aún no ha llegado para vosotros, para Él sí. Nunca suponéis que vuestras acciones en este momento serían menos libres porque Dios ve lo que estáis haciendo. Pues bien; Él ve vuestras acciones de mañana del mismo modo, porque Él ya está en el mañana, sencillamente mirándoos. En un sentido, Él no ve vuestra acción hasta que la habéis hecho; pero claro, el momento en que la habéis hecho es ya el «ahora» para Él.”

“Probablemente oraréis el Padre Nuestro. Sus primerísimas palabras son Padre Nuestro. ¿Veis ahora lo que esas palabras significan? Significan, con toda franqueza, que os estáis poniendo en el lugar de un hijo de Dios. Para decirlo abruptamente, estáis disfrazándoos de Cristo. Estáis fingiendo, si lo preferís. Este disfrazarse de Cristo es un acto de hipocresía insultante. Pero lo extraño es que El nos ha ordenado que lo hiciéramos. La única manera de adquirir una cualidad en realidad es empezar a comportarnos como si ya la tuviéramos.”

“En todas las experiencias que pueden hacerles mejores o más felices sólo los hechos físicos son “reales”, mientras que los elementos espirituales son “subjetivos”; en todas las experiencias que pueden desanimarles o corromperles, los elementos espirituales son la realidad fundamental, e ignorarlos es ser un escapista. Tu paciente, adecuadamente manipulado, no tendrá ninguna dificultad en considerar su emoción ante el espectáculo de unas entrañas humanas como una revelación de la realidad y su emoción ante la visión de unos niños felices o de un día radiante como mero sentimiento.”

“Hay movimientos del alma, más profundos de lo que las palabras son capaces de describir y más poderosos que cualquier razón, que pueden hacer que el hombre sepa, salvando cualquier pregunta, cualquier argumento o duda, que digitus Dei est hic, que «este es el dedo de Dios», y el nombre de esa realidad es la gracia. Dios inspira al hombre con su gracia, eleva su corazón, ilumina su mente y mueve su voluntad. Para aceptar esa realidad se necesita fe, pero no por ello deja de ser una realidad. Ni todas las explicaciones lógicas y razonadas de los teólogos serían suficientes para convencer de ella a quienes no poseen el don de la fe, pero sigue siendo una realidad.”

“La tentación de tirar la toalla es la misma a la que se enfrenta todo el que ha respondido a una llamada y descubre que la realidad de la vida no coincide con las expectativas creadas bajo el primer impulso de sus perspectivas y su entusiasmo. La respuesta a nuestra tentación: una gracia tan sencilla como la de plantearnos nuestra situación desde su punto de vista, y no desde el nuestro. La gracia de no juzgar nuestros esfuerzos según estándares humanos ni por lo que nosotros queríamos o esperábamos que ocurriera, sino según el designio de Dios. La gracia de comprender que nuestro dilema, nuestra tentación, la habíamos creado nosotros y solo existía en nuestras mentes: no se ajustaba ni se podía ajustar al mundo real dispuesto por Dios y gobernado en última instancia por su voluntad.”

“La verdad pura y simple es que su voluntad consiste en lo que Él desea enviarnos a través de las circunstancias, los lugares, las personas y los problemas diarios. La cuestión está en aprender a descubrirla: no solo en teoría ni solo de vez en cuando en ese relámpago de lucidez que concede la gracia de Dios, sino todos los días. Ninguno de nosotros tiene necesidad de preguntarse cuál será la voluntad de Dios para él: la voluntad de Dios se nos revela claramente en las situaciones cotidianas, si somos capaces de aprender a mirarlo todo como Él lo ve y como nos lo envía.”

“Dios no espera que ningún hombre cambie el mundo él solo. Lo que sí espera de él es que actúe como Él quiere que lo haga en las circunstancias dispuestas por su voluntad. El sentimiento de desesperanza que todos experimentamos en circunstancias como estas nace en realidad de nuestra tendencia a introducir demasiado de nuestro yo en la escena. Lo que el hombre sí puede cambiar es, antes que nada, a sí mismo. Y todo hombre ejerce –es más, debe ejercer– cierta influencia en las personas que Dios pone en su vida cada día. Como cristiano, se espera de él que influya en ellas positivamente y Dios le hará responsable del bien o el mal que obre en ese roce.”

“La burda realidad de la vida sometía a una dura prueba a mi nuevo espíritu interior, decidido a buscar, discernir y aceptar la voluntad de Dios en cada detalle de cada situación. Cada día llegaba recién salido de las manos de Dios y repleto de oportunidades para hacer su voluntad. Para mí, cada día era una serie de momentos y sucesos que ofrecer a Dios, que consagrar y devolverle con una dedicación plena a su voluntad. No temía no sobrevivir. La muerte solo sería una llamada para volver al Dios al que servía cada día. Mi vida consistía en hacer la voluntad de Dios,”

“Jesús conocía el poder de la palabra hablada, provocaba la realidad que significaba. Cuando las nombras, obtienes autoridad sobre ellas. Nómbralas según sus identidades o cómo operan. No necesitas decidir cuán profundamente arraigados están en tu vida. No necesitas volverte introspectivo e intentar sanarte. Lo que sí puedes hacer es enumerar las áreas de tu debilidad, especialmente las áreas marcadas por la desesperanza y la compulsión o falta de control. Luego puedes mirarlas en oración y decir: “Señor, muéstrame las raíces. ¿Cuáles son los planes de Satanás para mi vida y cómo puedo asumir la responsabilidad de mi vida y romper su poder?”

“Toda la realidad es iconoclasta. La Amada terrenal, incluso en vida, triunfa incesantemente sobre la mera idea que se tiene de ella. Y quiere uno que así sea. Se la quiere con todas sus barreras, todos sus defectos y toda su imprevisibilidad. Es decir, es su directa e independiente realidad. Y esto, no una imagen o un recuerdo, es lo que debemos seguir amando, después de que ha muerto. Pero «esto» resulta ahora inimaginable. En este sentido H. y todos los muertos son como Dios. En este sentido, amarla a ella se ha convertido, dentro de ciertos límites, como amarle a Él. En los dos casos tengo que hacer que el amor abra sus brazos y sus manos a la realidad (sus ojos aquí no cuentan), a través y por encima de toda la cambiante fantasmagoría de mis pensamientos, pasiones e imaginaciones. No debo conformarme con la fantasmagoría misma y adorarla en lugar de Él o amarla en lugar de ella.”

“Minka y yo pertenecíamos a credos distintos. Sin embargo, nuestra amistad me enseñó a no fijarme en las diferencias que hay entre la gente. Me gustaba jugar con mis amigos, pero prefería estar sola. La historia del piloto al que su avión deja tirado y que conoce a un niño príncipe de otro mundo, me hacía pensar que había algo más grande escondido detrás de lo que yo podía ver.”

“Cuando os sentís tentados a no dejar que los problemas de otro os afecten porque no son «asunto vuestro», recordad que, aunque él es diferente de vosotros, forma parte del mismo organismo. Si olvidáis que pertenece al mismo organismo que vosotros os convertiréis en individualistas. Si olvidáis que es un órgano distinto de vosotros, si queréis suprimir las diferencias y hacer que toda la gente sea igual, os convertiréis en totalitarios. Pero un cristiano no debe ser ni un totalitario ni un individualista. Siento un enorme deseo de deciros —y supongo que vosotros sentís un enorme deseo de decírmelo a mí— cuál de estos dos errores es el peor. Ese es el demonio intentando tentarnos. Siempre envía errores al mundo por parejas, parejas de opuestos. Y siempre nos anima a dedicar mucho tiempo a pensar cuál de los dos es peor. ¿Comprendéis, naturalmente, por qué? Confía en que el disgusto mayor que os cause uno de los dos errores os atraiga gradualmente hacia el otro. Pero no nos dejemos engañar. Tenemos que mantener los ojos fijos en la meta y pasar por en medio de los dos errores. No nos importa nada más que eso en lo que respecta a cualquiera de los dos.”

“Donde hay amor, hay justicia; donde no hay amor, no hay justicia. Y el amor es la forma más pura de bondad sin expectativas, por lo que la bondad en sí misma es justicia. Entonces, ser amable es, ser amoroso, y ser amoroso es ser justo. Llámalo amor, llámalo bondad, llámalo espiritualidad, llámalo justicia, todo es uno.”

“Ésta es la razón del Enemigo para crear un mundo peligroso, un mundo en el que las cuestiones morales se plantean a fondo. El ve tan bien como tú que el valor no es simplemente una de las virtudes, sino la forma de todas las virtudes en su punto de prueba, lo que significa en el punto de máxima realidad. Una castidad o una honradez o una piedad que cede ante el peligro será casta u honrada o piadosa sólo con condiciones. Pilatos fue piadoso hasta que resultó arriesgado.”

“ELLA Otra noche, bajo la luz de la luna Ella me habla El lenguaje se me aparece Como un sueño En un sueño Pedí llevar adelante con una visión Se presentó un gran sendero Las aguas para llegar allí no son fáciles Yo navego Yo pido Yo dudo Oh, pero debo dudar de la duda Así como nuestro gran Maharishi ha dicho Ella dijo, “tú estás en el agua, fluye nada a través de ella y pronto sí, muy pronto serás caballo de libertad y encontrarás al gran árbol de la sabiduría.” Yo sigo sintiéndome fuerte, creciendo en coraje Yo navego las aguas Doy la vuelta para ver Oh, mi viaje Alma y amigo hay allí – Un poco detrás; Sin embargo, navegando como yo estoy. ¿Puedo hacerlo? Imágenes de las cosas y la gente Una vez conocidas las situaciones Una vez despreciado paso flotando más profundamente hacia lo vasto Alcanzo el borde de un gran acantilado – Grandes aguas resplandecientes aparecen Salto No hay pensamientos allí Caigo en las profundidades de las aguas ¿Qué ocurre si no regreso a la superficie? ¿Tendré aire para respirar? Emerjo por arriba de todo A mi derecha está el más grande de los árboles tan fuerte y sin embargo tan suave y tierno descanso Mirando hacia atrás hacia toda otra cosa – Al Alma esperando arriba en el borde de las aguas yo grito, “salta” Silencio El viaje debe continuar El sendero está despejado Las dudas se han disipado El Alma está sanada Mis guías y ancestros cabalgan conmigo Ya que ahora soy un corcel de la libertad El llamado está contestado La tribu aguarda Nosotros danzamos sobre el agua.”

“El camino de vuelta hacia Dios es un camino de esfuerzo moral, de intentarlo cada vez con más empeño. Pero en otro sentido, no es el esfuerzo lo que nos va a llevar de vuelta a casa. Todo este esfuerzo nos lleva a ese momento vital en el que nos volvemos a Dios y le decimos: «Tú debes hacerlo. Yo no puedo.» No empecéis, os lo imploro, a preguntaros: «¿He llegado yo a ese momento?» No os sentéis a contemplar vuestra mente para ver si va haciendo progresos. Eso le desvía mucho a uno. Cuando ocurren las cosas más importantes de nuestra vida, a menudo no sabemos, en ese momento, lo que está sucediendo. Un hombre no se dice a menudo: «¡Vaya! Estoy madurando.» Muchas veces es sólo cuando mira hacia atrás cuando se da cuenta de lo que ha ocurrido y lo reconoce como lo que la gente llama «madurar».”

“Kevin relataba que algo dentro de su madre lo estaba separando de su padre. Elegía a su madre y se apartaba de su padre. “Tenía demasiado miedo de elegir a papá”, recuerda. En su visión, había dejado olvidado un objeto en casa. No sabía qué era, pero sabía que mamá lo estaba sosteniendo. ¡Esa cosa era yo! ¡Era mi infancia! ¡Era mi identidad! Me la había perdido toda mi vida. Mis compañeros del colegio habían estado esperando a mi 'yo completo' todo el tiempo. Sentí que me estaba convirtiendo en un hombre; que esta sanación no era solo para el niño que había en mí, sino para todo mi yo. Me sentí crecer y madurar en fuerza, incluso en tamaño físico. Era la libertad de abrazar mi virilidad.”

“Lo importante no es tanto nuestra autoridad sino sacar a la luz la mentira. Los miedos profundos en la vida de una persona a menudo conducen a un problema de control. Debes renunciar al espíritu de control. Muchos casos de liberaciones en curso incompletas se dan porque la persona tiene miedo (tal vez inconscientemente) de lo que ha enterrado en la oscuridad. Un contexto adecuado de relaciones fieles y afectuosas en las que una persona puede ser honesta y aceptada mientras responde al proceso de transformación.”

“La pobreza de que se habla en el Evangelio nunca es un simple fenómeno material. La pobreza puramente material no salva, aun cuando sea cierto que los más perjudicados de este mundo pueden contar de un modo especial con la bondad de Dios. Pero el corazón de los que no poseen nada puede endurecerse, envenenarse, ser malvado, estar por dentro lleno de afán de poseer, olvidando a Dios y codiciando sólo bienes materiales. Por otro lado, la pobreza de que se habla aquí tampoco es simplemente una actitud espiritual. La Iglesia, para ser comunidad de los pobres de Jesús, necesita siempre figuras capaces de grandes renuncias; necesita comunidades que le sigan, que vivan la pobreza y la sencillez, y con ello muestren la verdad de las Bienaventuranzas para despertar la conciencia de todos, a fin de que entiendan el poseer sólo como servicio y, frente a la cultura del tener, contrapongan la cultura de la libertad interior, creando así las condiciones de la justicia social.”

“Da gracias a Dios, querido hermano, por haber despertado en ti el deseo irresistible por conocer la incesante oración interior. No te inquietes, tranquilízate. Debes reconocer en ese deseo una llamada de Dios. Tu angustia no significa otra cosa sino el prevalecer de la voluntad divina sobre tu propia voluntad. ¿Has caído en la cuenta de que la luz de la oración interior no puede provenir de la sabiduría de este mundo, ni del deseo de saber, sino que ella nos viene revelada en la pobreza de espíritu, la sencillez de corazón y la experiencia activa?”

“Consideremos el sermón que Cristo nuestro Señor hace a todos sus siervos y amigos, encomendándoles que a todos quieran ayudar en traerlos, primero a suma pobreza espiritual y, si su divina majestad fuere servida y los quisiere eligir no menos a la pobreza actual; segundo, a deseo de oprobios y menosprecios, porque destas dos cosas se sigue la humildad. De manera que sean tres escalones: el primero, pobreza contra riqueza; el segundo, oprobio o menosprecio contra el honor mundano; el tercero, humildad contra la soberbia; y destos tres escalones induzgan a todas las otras virtudes.”

“El enemigo mucho mira si una ánima es gruesa o delgada; y si es delgada, procura de más la adelgazar en extremo, para más la turbar y desbaratar. Verbi gracia, si ve que una ánima no consiente en sí pecado mortal ni venial ni aparencia alguna de pecado deliberado, entonces el enemigo, cuando no puede hacerla caer en cosa que parezca pecado, procura de hacerla formar pecado adonde no es pecado, así como en una palabra o pensamiento mínimo. Si la ánima es gruesa, el enemigo procura de engrosarla más. Verbi gracia, si antes no hacía caso de los pecados veniales, procurará que de los mortales haga poco caso; y si algún caso hacía antes, que mucho menos o ninguno haga agora.”

“Hay una batalla espiritual invisible a nuestro alrededor. Jesús combate por cada uno de nosotros, pero el diablo intenta interferir. El amor hizo que desapareciera el diablo. El orgullo es su distintivo, la gente humilde que confía en Dios es más fuerte que cualquier diablo. Él sólo tiene el poder que queramos darle, y únicamente podemos dárselo mediante nuestro libre albedrío. Ataca a través de las personas que han permitido que reine en sus corazones. La gente, sin saberlo, acepta su influencia con las elecciones que toma en la vida. Ésta es una de las razones por las que Nuestra Señora enfatiza la importancia de la oración. Si Dios reina en nuestro corazón, entonces no hay espacio para nada malo.”

“Un Jesús histórico no puede, de hecho, ser adorado. En lugar del Creador adorado por su criatura, pronto tienes meramente un líder aclamado por un partidario, y finalmente un personaje destacado, aprobado por un sensato historiador. Y en cuarto lugar, además de ser ahistórica en el Jesús que describe, esta clase de religión es contraria a la historia. A los hombres se les ha privado del material necesario para una biografía completa. Los primeros conversos fueron convertidos por un solo hecho histórico (la Resurrección) y una sola doctrina teológica (la Redención), actuando sobre un sentimiento del pecado que ya tenían; y un pecado no contra una ley inventada como una novedad por un “gran hombre”, sino contra la vieja y tópica ley moral universal que les había sido enseñada por sus niñeras y madres. Los “Evangelios” vienen después, y fueron escritos, no para hacer cristianos, sino para edificar a los cristianos ya hechos.”

“La resurrección es un hecho, un hecho tan cierto y seguro como la propia muerte, y significa que esta no vence al hombre, que la vida del más allá es una certeza y no solamente una esperanza o una invención humanas. Ese fue el hecho que hizo hombres nuevos de sus once discípulos atemorizados; esa fue la «buena nueva» que predicaron. Los breves sermones recogidos en los Hechos de los Apóstoles se centran en este tema: Dios ha resucitado a Cristo de la muerte, Cristo ha resucitado, y nosotros somos testigos de ello. El que Cristo tomara carne humana, no tuvo otro fin que morir y después vencer a la muerte. No era un líder religioso ni un gran maestro de la ética o la moral: era el Prometido, el Salvador, el Mesías. Su muerte y su resurrección son los hechos centrales no solo del cristianismo, sino de toda la historia humana.”

“Me gusta pensar en la fe como nuestra respuesta llena de gracia a la revelación de Dios en Cristo. Si nos falta fe, es porque no hemos visto la grandeza de Dios. ¿Cómo mueves montañas con una fe del tamaño de una semilla de mostaza? Tienes que actuar. Tienes que hablarlo. En la medida en que actuamos desde nuestra fe, vamos desarrollando una historia de los hechos poderosos de Dios en nuestra vida. Sólo tienes que aprender a entrar en acción. Mientras lo haces, construye una historia en la que puedas apoyarte. Historia de la acción de Dios en otras áreas de tu vida o en el testimonio de otros. La mayoría de las veces la liberación nos lleva a través de un largo viaje.”

“LA MEDICINA No importa dónde estamos en nuestro viaje único, nosotros tenemos un propósito. Cuando lo descubrimos, sabemos que nuestra verdadera medicina es aquello por lo cual debemos ofrecernos a nosotros mismos y al mundo. ¿Por qué seguir las enseñanzas de otro cuando tú estás aquí para seguir las enseñanzas de tu corazón y de tu Alma? Por qué estudiar la medicina de otro, cuando tu propia medicina sagrada es una sanadora. Cuando vivimos con verdadera compasión y amor por nosotros mismos y por otros, nos abren a la iluminación. Permite a la medicina de tu Alma elevarse mientras despiertas para saber, que eres sabio. acepta tu llamado. Bate tus alas y vuela, camina y muévete en la eternidad. E, igual de importante, ámate a ti mismo. Enséñanos tus métodos, curandero y curandera. Haznos probar tu néctar sanador.”

“Los presos veían cómo esos mismos sacerdotes se negaban a amargarse; los veían gastarse ayudando a los demás; los veían dar cada día más de lo que se les exigía sin quejarse, sin pensar en ellos mismos, sin preocuparse de su propia comodidad ni de su seguridad. Los veían disponibles para los enfermos y los pecadores, incluso para quienes los maltrataban o los despreciaban. Si un sacerdote se preocupa por esa gente, decían, es que cree en algo que le hace al mismo tiempo humano y cercano a Dios.”

“A los hombres no les irrita la mera desgracia, sino la desgracia que consideran una afrenta. Y la sensación de ofensa depende del sentimiento de que una pretensión legítima les ha sido denegada. Por tanto, cuantas más exigencias a la vida puedas lograr que haga el paciente, más a menudo se sentirá ofendido y, en consecuencia, de mal humor.”