Quotessence
Home / Topics / Muerte Quotes

Muerte Quotes

Browse 441 quotes about Muerte.

Muerte Quotes

“Ante la muerte no hay nada que podamos hacer, es algo que está fuera de nuestro alcance. Mientras seguimos vivos lo único que podemos hacer es vivir.”

“Cuando la gente fallece «demasiado joven», nos preguntamos por qué Dios no les dejó vivir una vida plena. Pero recordad: nosotros no morimos. Nuestra Señora sabe cómo uno se siente cuando se pierde un hijo, pero ella se reunió con Cristo en el Cielo y ha estado con Él desde entonces. Estamos destinados a ver de nuevo a nuestros seres queridos que murieron, pero no siempre es fácil entender la voluntad de Dios. ¿Quién dice que una vida breve vale menos que una vida larga? «Si un día es como mil años» para nuestro eterno Dios, la diferencia entre una década y un siglo es infinetesimal.”

“No me mueve, mi Dios, para quererte el Cielo que me tienes prometido ni me mueve el Infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor. Múeveme el verte clavado en una cruz y escarnecido; muéveme el ver tu cuerpo tan herido, muévenme tus afrentas, y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, que, aunque no hubiera Cielo, yo te amara, y, aunque no hubiera Infierno, te temiera. No me tienes que dar porque te quiera, pues, aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera”

“Toda vida es breve, como las visiones de una estrella brillando en la noche, en un diminuto cielo, la muerte parece lejana para nosotros. La vida es un misterio, como una flor se abre al viento; así en un corazón comienza la ceremonia del amor y de la vida, porque temer al amor, es temer la vida, a convertirnos en olvido en la noche, en un espejo de cenizas.”

“No hace falta que lo hayas vivido antes para reconocerlo, no es necesario. Hay un instante, un hecho, un gesto, una llamada, una palabra que lo cambia todo. Y cuando ocurre, cuando llega, cuando es pronunciada, rompe el timón con el que habías creído gobernar tu vida y arrasa los ilusos planes que habías ideado para el mañana mostrándote la realidad. Que todo lo que parecía firme no lo era, que todas las preocupaciones de la existencia son absurdas, porque lo único absoluto y total es el caos que te obliga a doblegarte sumiso y humillado bajo el poder de la muerte.”

“Yo había estado tan unida a mi padre, que sentí como si una parte de mí se hubiera ido. Pero Jesús dijo: «Bienaventurados lo que lloran, porque serán consolados» (Mateo 5,4). El día siguiente, Nuestra Señora se refirió a la muerte del padre Slavko en su mensaje a Marija. «Me alegro con vosotros y deseo deciros que vuestro hermano Slavko ha nacido al Cielo e intercede por vosotros».”

“Gran parte de una desgracia cualquiera consiste, por así decirlo, en la sombra de la desgracia, en la reflexión sobre ella. Es decir en el hecho de que no se limite uno a sufrir, sino que se vea obligado a seguir considerando el hecho de que sufre. Yo cada uno de mis días interminables no solamente lo vivo en pena, sino pensando en lo que es vivir en pena un día detrás de otro.”

“Si de repente «sufrir en vez de ella» se convirtiera en una posibilidad real, entonces por primera vez nos daríamos cuenta de la importancia de su significado. ¿Se nos ha permitido esto alguna vez? Se le permitió a una Persona (Jesucristo), según nos han contado, y me doy cuenta de que ahora puedo volver a creer que Él hizo en nombre de otro todo lo que es posible hacer en ese sentido. Y Él contesta a nuestro balbuceo: «No puedes y no te atreves. Yo pude y me atrevi.»”

“Me siento como un náufrago rescatado por un tiburón. Sabes que, mientras sigas prendido a su aleta, no te ahogarás, pero en cualquier momento puede darse la vuelta y darte una dentellada... y temes y odias al tiburón, porque dependes de él, porque no pueden abandonarlo, pero lo siento, amigo, no había amables delfines cerca para salvarte. Esto es todo lo que hay. Muerte y dolor.”

“La burda realidad de la vida sometía a una dura prueba a mi nuevo espíritu interior, decidido a buscar, discernir y aceptar la voluntad de Dios en cada detalle de cada situación. Cada día llegaba recién salido de las manos de Dios y repleto de oportunidades para hacer su voluntad. Para mí, cada día era una serie de momentos y sucesos que ofrecer a Dios, que consagrar y devolverle con una dedicación plena a su voluntad. No temía no sobrevivir. La muerte solo sería una llamada para volver al Dios al que servía cada día. Mi vida consistía en hacer la voluntad de Dios,”

“Toda la realidad es iconoclasta. La Amada terrenal, incluso en vida, triunfa incesantemente sobre la mera idea que se tiene de ella. Y quiere uno que así sea. Se la quiere con todas sus barreras, todos sus defectos y toda su imprevisibilidad. Es decir, es su directa e independiente realidad. Y esto, no una imagen o un recuerdo, es lo que debemos seguir amando, después de que ha muerto. Pero «esto» resulta ahora inimaginable. En este sentido H. y todos los muertos son como Dios. En este sentido, amarla a ella se ha convertido, dentro de ciertos límites, como amarle a Él. En los dos casos tengo que hacer que el amor abra sus brazos y sus manos a la realidad (sus ojos aquí no cuentan), a través y por encima de toda la cambiante fantasmagoría de mis pensamientos, pasiones e imaginaciones. No debo conformarme con la fantasmagoría misma y adorarla en lugar de Él o amarla en lugar de ella.”