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Noche Quotes

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Noche Quotes

“Continuaba cuestionando los límites del mundo, al ver la miseria de quien con ellos se conforma, y no pude soportar por mucho tiempo lo fácil de la ficción: yo le exigía la realidad, me volví loco. Si mentía, me quedaba en el plano de la poesía, de una superación verbal del mundo. Si perseveraba en una denigración ciega del mundo, mi denigración era falsa (como la superación). En cierto modo, mi conformidad con el mundo se profundizaba. Pero al no poder mentir a sabiendas, me volví loco (capaz de ignorar la verdad). O al no saber ya, para mí solo, representar la comedia de un delirio, me volví loco pero interiormente: viví la experiencia de la noche. La poesía dio simplemente un giro: escapé por ella del mundo del discurso, que para mí se había convertido en el mundo natural, entré con ella en una especie de tumba donde la infinitud de lo posible nacía de la muerte del mundo lógico. Al morir la lógica, daba a luz locas riquezas. Pero lo posible evocado no es sino irreal, la muerte del mundo lógico es irreal, todo es turbio y huidizo en esta oscuridad relativa. Puedo burlarme de mí mismo y de los demás: ¡todo lo real carece de valor, todo valor es irreal! De allí esa facilidad y esa fatalidad de deslizamientos en los que ignoro si miento o estoy loco. La necesidad de la noche procede de esa situación desafortunada. La noche no podía sino desviarse de todo ello. El cuestionarlo todo nacía de la exasperación de un deseo, ¡que no podía abocar al vacío! El objeto de mi deseo era, en primer lugar, la ilusión y no pudo ser más que en segundo lugar el vacío de la desilusión.”

“Se apretó más la capa mientras seguía a Sylas, que parecía estar a gusto bajo la noche estrellada. No estaba tiritando, como Signa, sino que tenía la cabeza echada hacia atrás para ver el cielo. Su melena negra volaba al viento, indomable y libre, igual que su manera de cabalgar. A su lado, Gundry corría a toda velocidad, resollando por el esfuerzo y con la lengua fuera; estaba disfrutando cada momento del trayecto. Sylas llamó la atención del sabueso, por lo que el dueño sonrió de manera traviesa. Inclinó la cabeza hacia atrás y aulló hacia la noche. Gundry hizo lo mismo. Fue un sonido precioso y evocador que resonó por todo el páramo. Viendo así a Sylas, Signa se ablandó. Parecía que cada día descubría una nueva parte de él. Hasta el momento, aquella era su favorita.”

“Noche de verano, mar apacible, silencio infinito sobre el bosque y el mar; seres y cosas parecen dormir o meditar más bien, ninguna voz, ningún grito, ningún paso turba la quietud; sólo mi corazón golpea con jubiloso ritmo, cual si hubiese bebido un vino generoso. Algunos insectos penetran por la ventana, atraídos por la luz y el aroma del asado, y su bordoneo torpe va tan pronto a las vigas del techo como a mi calabaza de pólvora, llenándome los oídos y comunicándome su temblor. Son menudos, ágiles, bulliciosos; parecen pensamientos escapados de una cabeza loca.”

“Me acerqué más aún y le dije susurrando —Hoy brindé por una noche sin conciencia ni culpas, el universo no me pudo enviar una mejor señal que un diseñador, esto debe significar algo. Ian levantó su ceja. Sostenía mi mirada a cinco centímetros de distancia de mi rostro, le preguntó a Johannes que nos observaba anonadado con las cejas arqueadas. —Amigo ¿Por qué brindamos hoy cuando nos servimos nuestro primer trago? —Por una noche creativa —respondió Johannes entre risas. —Y el universo me envió a una diseñadora… definitivamente esto debe significar algo.”

“Para los niños ha llegado el momento de acostarse. Es hora de que los bebes sean arropados en sus cunitas, mientras los padres sonríen ante las protestas con que piden que los dejen levantados un rato más, que les dejen la luz encendida. Bondadosamente, abren las puertas de los roperos para que vean que no hay nada escondido allí dentro. En torno de todos ellos, la bestialidad de la noche alza el vuelo con sus alas tenebrosas. Ha llegado la hora de los vampiros.”

“¡Oh noche! ¡Oh refrescantes tinieblas! ¡Sois para mí señal de fiesta interior, sois liberación de una angustia! ¡En la soledad de las llanuras, en los laberintos pedregosos de una capital, centelleo de estrellas, explosión de linternas, sois el fuego de artificio de la diosa Libertad! ¡Crepúsculo, cuán dulce y tierno eres! Los resplandores sonrosados que se arrastran aún por el horizonte, como agonizar del día bajo la opresión victoriosa de su noche, las almas de los candelabros que ponen manchas de un rojo opaco en las últimas glorias del Poniente, los pesados cortinajes que corro una mano invisible de las profundidades del Oriente, inician todos los sentimientos complicados que luchan dentro del corazón del hombre en las horas solemnes de la vida.”

“En casi todas las vidas existe una noche en donde las negruras del sufrimiento se precipitan; una noche oscura del espíritu, cuyo tenebroso recuerdo nos persigue hasta en los más irisados días de después. Noche durante la cual todo el amargo sentido de la existencia se destila segundo a segundo, en el insomnio. Hasta esa noche no se sabe la verdadera extensión de las horas. En ella los miedos no logran tomar voz, y se quejan las cosas con misteriosos ruidos, y palpitan los relojes queriendo adelantarse para escapar al deber de medir minutos tan hondos, y el viento y los perros ululan, y cantan los gallos ávidos de forzar el alba.”