Quotessence
Home / Topics / Sombras Quotes

Sombras Quotes

Browse 19 quotes about Sombras.

Sombras Quotes

“Sombras agrestes del pasado me cercan y yo sé que no existe su dimensión tremenda. Y sin embargo me aprisionan en sus hogueras diabólicas y desquiciadas, devoran sus fogatas mi presente con lenguas de dolor y rugientes tarascadas. Y sepan, mis amigos, que no tengo presente, sólo llamas ardientes del ayer. Los fantasmas me cercan, me trepida la hoguera, con esos aquelarres que persiguen mis horas y no tengo sosiego, no hay paz en mi vida. Todas mis horas están encarceladas en los seres nefastos del pasado en mi mente. Y me siento a la orilla del tiempo y contemplo mi lecho. Ya no tengo ni fuerzas de vivir. Cada vez más las resacas del pasado me atrapan y allí están, con su furia inclemente, las horas del pasado azotando mi rostro. Y danzan los demonios del dolor en mi mente y siento las torturas que viví en mi cabeza y presencio las siluetas grotescas de esos seres que viven torturando mi mente con todas las torturas del ayer, con ese pasado terriblemente yerto marchando irredentamente hacia la nada.”

“Me enredé entre mis sombras y dejé de entenderme con los otros. No hay dolor más extraño y profundo que el de yo sin sentido cuando el ser entero se convierte en un grito y se vuelca en sí mismo, en visiones internas, deforme y maniatado por sus propias pasiones. Yo vengo del dolor que vibra en la locura y del llorar sin límites a solas y como un Van Gogh de fuego penetro a la orilla del río en donde toda la vida se sintió sin destino. Lentamente la fiebre me alejó de los seres y entre mis propias fraguas la verdad fue surgiendo del dolor solitario de un testigo del tiempo. Y aún deberé escribir una memoria con la verdad de los olvidados.”

“E se eu lhe enviasse telegrama? Ou uma carta registada; sem qualquer assinatura, com as palavras feitas a partir de recortes de jornais. «Não posso», compreendeu então; «nunca o poderei fazer. Lamento muito, Louis Runcible; os laços são demasiadamente fortes. As ligações são demasiadamente longas, apertadas. Interiorizei-as e agora agem como se fossem parte de mim; vivem aqui bem dentro de mim. Para toda a vida. Agora e para sempre. » Caminhou sem pressa, sentindo como que uma membrana de torpor a acompanhá-lo, pairando por sobre si enquanto avançava pelo corredor afastando-se da cabine. De volta ao seu escritório. Como se nada tivesse acontecido. E nada acontecera. Era a pura e límpida verdade: nada, mesmo nada. Portanto, a coisa avançaria sozinha. Forças que ele não compreendia, substâncias mais remotas, escapando, quais borboletas, à sua percepção; sombras que cruzavam o céu da sua vida sem deixarem rasto, sem deixarem qualquer sensação; sentia-se cego, receoso e impotente. E mesmo assim continuava a avançar. Pois era natural. E pensado para si não havia mais nada a se fazer. E à medida que ele ia caminhando, aquilo também se movia. Se agitou; ele sentia-o avançar. Avançando de um modo inexorável, em linha reta.”