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Injusticia Quotes

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Injusticia Quotes

“Mientras que, para vergüenza mía, estoy viendo la muerte inminente de estos veinte mil hombres, que por capricho y una ilusión de gloria corren a sus tumbas cual si fueran lechos, y pelean por un trozo de tierra tan reducido que no ofrece espacio a los combatientes para sostener la lucha, ni siquiera es un osario bastante capaz para enterrar a los muertos.”

“Los británicos hicieron carrera oprimiendo a la gente, hicieron un estilo de vida oprimiendo a la gente, pero la opresión en sí misma no es algo británico: lo hicieron los ingleses, lo hicieron los nazis, lo hicieron los brahmanes, y lo hacen hoy los neonazis.”

“Escúchame, ¡escúchame, por favor! No puedo - no puedo hacerlo solo. Necesito te - el mundo necesita te - necesita tu corazón valiente, necesita tu alma amable, necesita tus ojos amorosos. Sin tu ayuda, no hay armonía - sin tu sacrificio, no hay progreso - sin tu conciencia, no hay nada. Recuerda siempre, mi amor - dolor del mundo es nuestro dolor. Cuando el mundo está en peligro, somos su milagro.”

“Donde hay amor, hay justicia; donde no hay amor, no hay justicia. Y el amor es la forma más pura de bondad sin expectativas, por lo que la bondad en sí misma es justicia. Entonces, ser amable es, ser amoroso, y ser amoroso es ser justo. Llámalo amor, llámalo bondad, llámalo espiritualidad, llámalo justicia, todo es uno.”

“Un gobierno corrupto es el mejor amigo del hambre.”

“Cuando la voluntad de una nación es ignorada, la hegemonía de su gobierno tarde o temprano será vencida.”

“Los hombres rara vez lo hace, porque, cuando una mujer aconseja algo, los amos de la creación no aceptan sus instrucciones hasta estar seguros de que coinciden con lo que ellos mismos pretenden hacer. Entonces pasan a la acción, y si sale bien, conceden la mitad del mérito a la parte más débil, mientras que si no resulta, en un alarde de generosidad, le atribuyen la totalidad de la responsabilidad.”

“El olvido, dice el poder, es el precio de la paz, mientras nos imponen una paz fundada en la aceptación de la injusticia como normalidad cotidiana. Nos han acostumbrado al desprecio de la vida y a la prohibición de recordar. Los medios de comunicación y los centros de educación no suelen contribuir mucho, que digamos, a la integración de la realidad y su memoria. Cada hecho está divorciado de los demás hechos, divorciado de su propio pasado y divorciado del pasado de los demás. La cultura de consumo, cultura del desvínculo, nos adiestra para creer que las cosas ocurren porque sí. Incapaz de reconocer sus orígenes, el tiempo presente proyecta el futuro como su propia repetición, mañana es otro nombre de hoy: la organización desigual del mundo, que humilla a la condición humana, pertenece al orden eterno, y la injusticia es una fatalidad que estamos obligados a aceptar o aceptar.”

“La fe es el punto de apoyo de nuestro equilibrio moral y espiritual. Los problemas del mal o del pecado, de la injusticia, del dolor e incluso el de la muerte no pueden angustiar al hombre que cree ni hacer que se tambaleen su fe y su confianza en Dios. Su impotencia para solucionarlos no será para él motivo de desesperación o abatimiento, por intensas que sean la preocupación o la angustia que sienta por él mismo o por quienes lo rodean. En el fondo de su ser existe una confianza inquebrantable en que Dios proveerá a través de los misteriosos caminos de su divina providencia. Pero la fe enseña también que no puede permanecer indiferente, que no puede limitarse a encogerse de hombros y a suspirar: «¡Dios proveerá!». Como dice la máxima espiritual, sabe que debe «trabajar como si todo dependiera de él y rezar como si todo dependiera de Dios».”

“Cansados de aquel delirio hermenéutico, los trabajadores repudiaron a las autoridades de Macondo y subieron con sus quejas a los tribunales supremos. Fue allí donde los ilusionistas del derecho demostraron que las reclamaciones carecían de toda validez, simplemente porque la compañía bananera no tenía, ni había tenido nunca ni tendría jamás trabajadores a su servicio, sino que los reclutaba ocasionalmente con carácter temporal.”

“Hasta el día de hoy me pregunto: ¿por qué las personas homosexuales tienen que contar o comunicar que se sienten atraídos por alguien de su mismo sexo? ¿Acaso los heterosexuales también lo hacen? ¿También reúnen a sus padres y les dicen "soy hetero"? Es totalmente ridículo anunciar aquello como si fuera una mala noticia, como si en lugar de decir "soy gay", estuvieras diciendo "tengo cáncer". Por Dios, es ridículo.”

“¿De qué sirve tu clase social, tu educación, todo lo que has leído, si no haces nada por tu país, por tu gente, por este pueblo que aguanta hambre desde el amanecer hasta el anochecer? ¿Para qué ser inteligente si esa inteligencia no es capaz de enfrentarse a la injusticia y a las estructuras que detentan el poder de manera inmoral? ¿De qué sirve tanta cultura si uno no es capaz de echarle una mano al otro?”