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Traición Quotes

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Traición Quotes

“Eso explica lo que siempre solía intrigarme acerca de los escritores cristianos: parecen ser tan estrictos en un momento dado y tan libres y desenfadados en otro. Hablan acerca de meros pecados de pensamiento como si estos fueran inmensamente importantes, y luego hablan de los más terribles asesinatos y las más pavorosas traiciones como si lo único que hubiera que hacer fuese arrepentirse y todo será perdonado. En lo que siempre están pensando es en la marca que cada uno de nuestros actos deja en ese minúsculo núcleo central que nadie ve en esta vida pero que cada uno de nosotros tendrá que soportar —o disfrutar- para siempre.”

“Así es como un hada ama, con todo su cuerpo y alma. Así es como un hada ama con la destrucción. Te amo, le dijo ella, noche tras noche durante siete años. Las hadas no pueden mentir y el lo sabia. Te amo, le dijo el, noche tras noche durante siete años. Los seres humanos pueden mentir y por eso ella le dejo creer que le mintió a ella, y ella dejo que su hermano y sus lo creyeran, y ella murió esperando creer siempre. Así es como un hada ama como un regalo.”

“Se detuvo a medio camino para mirar atrás. De pie y temblando en el agua y no de frío porque no hacía ninguno. No le hables. No la llames. Cuando se acercó, él le tendió la mano y ella la tomó. Era tan pálida en el lago que parecía estar ardiendo. Como una luz fosforescente en un bosque tenebroso. Que ardía sin llama. Como la luna que ardía sin llama. Sus cabellos negros flotaban en el agua alrededor, caían y flotaban en el agua. Ella le rodeó el cuello con su otro brazo y miró hacia la luna en el oeste no le hables no la llames y entonces volvió su rostro hacia él. Más dulce por el hurto de tiempo y carne, más dulce por la traición. Grullas que anidaban y se sostenían sobre una pata entre las cañas de la orilla sur habían sacado sus esbeltos picos de debajo de las alas para vigilar. ¿Me quieres?, preguntó ella. Sí, dijo él. Pronunció su nombre. Dios mío, sí, dijo.”

“Estaba nervioso y no dejaba de mirar por encima de su hombro. Parecía estar igual que yo, y casi envidiaba la libertad que tenía para expresar sus sentimientos. Yo, en cambio, tenía que mantener oculta mi confusión. Y aquella confusión se debía a que había salvado la vida de mi hijo pero en realidad había saboteado el trabajo de mi propia Orden, una operación que yo mismo había decretado. Era un traidor. Había traicionado a mi gente.”