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Sueño Quotes

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Sueño Quotes

“El amor es una muesca en el corazón, pienso al verle. Un dolor incurable en el alma, aunque te hayan hecho feliz. O precisamente por ello. Los niños que se han hecho mayores, los padres que se han hecho viejos o que han muerto, los seres queridos que ya no son lo que eran. Todos ellos acarician por la noche mi espalda desnuda, tañen las campanas, interrumpen mi sueño, me obligan a levantarme medio sonámbula para escribir y retratarlos desde aquella instantánea que quedó impresa en el fogonazo de la memoria. Ese es mi álbum de fotografías.”

“Ahora comprendes que estas cosas son todas imposibles, salvo en un sueño. Comprendes que son puras locuras pueriles, las creaciones ridículas de una imaginación que no está consciente de sus monstruosidades; en una palabra, que son un sueño y tú eres su creador. Todas las señales del sueño son visibles; debías haberlas reconocido antes. Es verdad lo que te he revelado; no hay Dios, ni universo, ni raza humana, ni vida terrestre, ni cielo, ni infierno. Todo es un sueño…, un sueño grotesco y disparatado. Nada existe salvo tú. Y tú no eres más que un pensamiento…, ¡un pensamiento errante, un pensamiento inútil, un pensamiento desamparado, vagando solitario entre las eternidades!”

“El teatro de la realidad era siempre la misma función cotidiana y el sueño de la realidad era más hermoso que la propia vida. Nada más cierto que cuando comenzaba la mañana y la radio sonaba al despertar, sentía como de alguna manera no era sino la tarea de Sísifo, de vivir el paraíso de los sueños, sino para repetir en la realidad la condena cada nuevo día. Entonces este hombre, nunca sabré si en un sueño o en un espacio entre la realidad y los sueños encontró a su Penélope, que cada día vivía en un mar de infinitas posibilidades para olvidar y destejer el ovillo de la realidad en un mismo sueño cada noche, para despertar en un cama de hotel diferente, en una ensoñación, en un viaje alrededor del mundo de lo imposible. Sucedió que la divina casualidad, el más puro azar o algo inexplicable, hizo que ambos despertaran en el mismo sueño, en la misma cama, en un mismo día. A ella le gustaba irse de cuarto en cuarto, como en una galería de espejos paralelos hasta que él le tocaba el hombro. Entonces regresaba de cuarto en cuarto despertando hacia atrás. Era un amor verdadero, que vivía algo así como el día infinito, la realidad de la costumbre, que tejía su amor entre la realidad y los sueños. Sin saber qué parte era ficción, qué parte realidad, qué día era o en qué lugar estaban, tan solo un amor hacia el infinito de lo posible o de lo imposible. Era amor y lo demás, qué importa.”

“Todo esto me parece un sueño —me decía a mí mismo—. Pero ¿qué es la vida humana sino un sueño? El mío es más extraordinario que los de los demás, eso es todo. La he visto con mis propios ojos, esperando que el arte la socorriese, llegar casi a las puertas de la muerte, pasando por todos los términos del agotamiento y del dolor. El hombre fue una mezcla de un poco de barro y de agua. ¿Por qué una mujer no va a estar hecha de rocío, de vapores terrestres y rayos de luz, de los restos condensados de un arco iris? ¿Dónde está lo posible?… ¿Dónde lo imposible?”

“Acuérdate De Tu Grandeza Antes de que naciera, y aún eran demasiado pequeños para el ojo humano, que ganó la carrera por la vida de entre 250 millones de competidores. Y sin embargo, ¿qué tan rápido se ha olvidado de su fortaleza, cuando su propia existencia es la prueba de su grandeza. Usted nació un ganador, un guerrero, quien desafió las probabilidades de sobrevivir a la más sangrienta batalla de todas ellas. Y ahora que es un gigante, ¿por qué usted aún duda de la victoria contra el menor número, y márgenes más amplios? Los únicos muros que existen, son aquellas que se han colocado en su mente. Y cualesquiera que sean los obstáculos que concebir, existen sólo porque ha olvidado lo que ya han logrado.”

“A través de los siglos, el incendio de nuestras vidas Permanece en el fuego eterno como la memoria de los muertos En la vida de los vivos, pero deja que la muerte Viva su muerte, que morir al fin es cosa de los muertos ¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos! Todos sabemos, hay vida antes de la muerte; después, un sueño eterno. Por una vez en el mundo el tiempo despierta la realidad Para despertar en un sueño, basta abrir los ojos. Lejos, aquí siempre en este mundo La única arma contra la muerte es el amor, El amor a la vida es la vida eterna.”

“Me pregunto que quedará de todo lo que me rodea, mil años después de esta noche, saldrá el Sol, y nada quedará de este instante en la memoria. Aunque podemos contemplar la Luna creciente sobre el mar, mientras el libro de la naturaleza escribe la historia de nuestras vidas, sin importar, nuestra breve existencia en la eternidad. Mis ojos en un sueño sin fin, despiertan en esta pálida estrella azul.”

“Aráoz cierra los ojos con fuerza, más por desesperación que porque tenga confianza en que dé resultado. Es un experto en no dormir, y por eso sabe al dedillo que poniéndose rígido y contrayendo los músculos lo único que va a lograr será espantar el poco sueño que le queda. El insomnio de esta noche es diferente al de la víspera. Éste pertenece a la categoría «madrugada en blanco»: uno de los peores. Aráoz conoce otro aún más funesto: el del tipo «no pegué un ojo en toda la noche». Ese, lógicamente, es el peor de todos, y lo padece con frecuencia. Pero el «madrugada en blanco», que es el de hoy, es de todos modos detestable y cruel. Lo ataca en noches que comienzan plácidas. Noches que prometen, falsamente, descanso. Esas noches en las que a Aráoz la vida se le antoja posible porque los párpados empiezan a cerrársele y los renglones a confundírsele mientras todavía sostiene un libro sobre el pecho, y basta con sacar un brazo perezoso de entre las sábanas y apagar el velador y abandonarse al sueño con la convicción de que uno despertará ocho o nueve horas después sintiendo que le han quitado unos cuantos años de la espalda. Cierto que desde hace mucho tiempo no tiene una noche de esas. Pero por lo menos algo que se le parezca. Seis. Siete horas de corrido.”