Quotessence
Home / Topics / Alma Quotes

Alma Quotes

Browse 163 quotes about Alma.

Alma Quotes

“El alma del hombre debe estar en constante transformación, porque solo en el cambio reside el crecimiento. Sin embargo, estos cambios pueden oscilar entre lo positivo y lo negativo, lo constructivo y lo destructivo. Por ello, es necesario, cada cierto tiempo, abrir el cofre de nuestra esencia, examinar con honestidad qué merece quedarse y qué debe ser purgado. Pero este acto de revisión no debe hacerse a ciegas; es vital cuestionarnos: ¿es este cambio una verdadera redención, un paso hacia la autenticidad, o simplemente otra máscara en el interminable teatro de la vida? Solo en la honestidad de esa respuesta reside la verdad del alma”

“El sentimiento de paz que provoca desprenderse de la nostalgia es inigualable a cualquier otro. Cuando no sólo te aterrar mirar cara a cara a los fantasmas del pasado, sino que a prendes a mirarlos con el carro de todo lo compartido, nuestra alma deja de temblar pro fin. Acaricias las cicatrices que luces on orgullo, porque sabes que detrás de ellas sólo hay una lección aprendida, y conquistas un equilibrio que creías imposible.”

“El amor es una muesca en el corazón, pienso al verle. Un dolor incurable en el alma, aunque te hayan hecho feliz. O precisamente por ello. Los niños que se han hecho mayores, los padres que se han hecho viejos o que han muerto, los seres queridos que ya no son lo que eran. Todos ellos acarician por la noche mi espalda desnuda, tañen las campanas, interrumpen mi sueño, me obligan a levantarme medio sonámbula para escribir y retratarlos desde aquella instantánea que quedó impresa en el fogonazo de la memoria. Ese es mi álbum de fotografías.”

“Hay movimientos del alma, más profundos de lo que las palabras son capaces de describir y más poderosos que cualquier razón, que pueden hacer que el hombre sepa, salvando cualquier pregunta, cualquier argumento o duda, que digitus Dei est hic, que «este es el dedo de Dios», y el nombre de esa realidad es la gracia. Dios inspira al hombre con su gracia, eleva su corazón, ilumina su mente y mueve su voluntad. Para aceptar esa realidad se necesita fe, pero no por ello deja de ser una realidad. Ni todas las explicaciones lógicas y razonadas de los teólogos serían suficientes para convencer de ella a quienes no poseen el don de la fe, pero sigue siendo una realidad.”

“Dichoso el que te ama a ti, y a su amigo en ti, y a su enemigo en ti; pues el único que no pierde a sus seres queridos es el que los quiere y los tiene en Aquel que no se pierde. ¡Oh Dios de las virtudes, conviértenos a ti, muéstranos tu rostro, y seremos salvos! (Sal 79,4) Porque adondequiera que se vuelva el alma del hombre fuera de ti, queda inmóvil en el dolor, aunque se detenga en cosas bellas fuera de ti y fuera de él mismo, cosas que sin ti nada serían.”

“A veces, cuando estamos muy tristes, nuestros sueños caen al suelo como pedacitos de estrellas que poco a poco se apagan, nuestro corazón llora en silencio para no hacer ruido. Los ojos del corazón ven mas allá de lo que la vista nos permite... Y cuando las lagrimas caen, hiela todo el cuerpo y el corazón de tanto amar se convierte en hielo para no sufrir mas, para ya no llorar... Pero que equivocado esta, al final habrá alguien para encender la llama de tu alma, que derrita el hielo que el dolor formo en tu interior. Y si volteas al cielo, te darás cuenta que quedan millones de estrellas y cada una es un sueño por cumplir. Aunque algunas se apaguen, habrán muchas que apenas empiezan a brillar. Y también te darás cuenta que hay estrellas que brillan, pero su luz no es mas que un eco, un espejismo de lo que algún día fue su verdadera luz, pero ahora ya no existen. Tu decides en que creer, solo no abandones tus sueños porque son la única puerta hacia la eternidad.”

“El enemigo mucho mira si una ánima es gruesa o delgada; y si es delgada, procura de más la adelgazar en extremo, para más la turbar y desbaratar. Verbi gracia, si ve que una ánima no consiente en sí pecado mortal ni venial ni aparencia alguna de pecado deliberado, entonces el enemigo, cuando no puede hacerla caer en cosa que parezca pecado, procura de hacerla formar pecado adonde no es pecado, así como en una palabra o pensamiento mínimo. Si la ánima es gruesa, el enemigo procura de engrosarla más. Verbi gracia, si antes no hacía caso de los pecados veniales, procurará que de los mortales haga poco caso; y si algún caso hacía antes, que mucho menos o ninguno haga agora.”

“La enfermedad es el fruto de un conflicto entre el alma y la personalidad. El alma representa nuestra orientación trascendente, y la personalidad, los intereses inmanentes. El conflicto entre ellas dramatiza la lucha entre la voluntad de transformación y de evolución frente a la de conservación y resistencia al aprendizaje; entre el anhelo de crecimiento, por una parte, y el deseo de bienestar, por la otra. El hombre, en tanto vive, habita una situación permanente de conflicto, no como un valor negativo, sino como el motor de su proceso de búsqueda de completud, de manera que la enfermedad no sería una condición circunstancial sino un dato inseparable de la esencia humana, siempre que entendamos por enfermedad la manifestación visible de una condición de incompletud o inacabamiento.”

“Los no creyentes desconocen el efecto beneficioso de este ejercicio mecánico; ignoran cómo esta invocación frecuentemente pronunciada por nuestros labios, se convierte poco a poco en un auténtico gemido de nuestro corazón, ahonda en lo más profundo del ser humano, aportando gozo, transformándose en parte misma del alma, que la ilumina, alimenta y conduce a la unión con Dios». Olvidan, que el hombre tiene dos naturalezas, que mutuamente se influyen; que el hombre está compuesto de cuerpo y alma. ¿Por qué, por ejemplo, cuando deseas purificar el alma, se comienza por el cuerpo, ayunando, privándolo de alimento y de comidas apetitosas? Por supuesto, para que no obstaculice sino que favorezca la purificación del alma y la iluminación de la mente, de tal modo que la continua sensación de hambre corporal te haga recordar tu decisión de buscar la perfección interior y aquello que agrada a Dios, cosa que normalmente olvidamos. La propia experiencia nos revela que por medio del ayuno corporal –algo totalmente externo– se llega a la purificación de la mente, a la paz del corazón y a domar las pasiones. De modo que, mediante elementos exteriores y materiales se recibe un beneficio interior y espiritual. Lo mismo ocurre con la oración frecuente de los labios, que nos conduce a la oración interior y facilita la unión de nuestra mente con Dios.”

“Sin embargo, siente el alma en sí una fuerza fundamental que la centra en Dios, y escucha en su interior una voz que le asegura que todo irá bien, siempre que ella le deje hacer a Dios y no viva sino de la fe. Como dice Jacob, «verdaderamente Dios está aquí, y yo no lo sabía» [Gén 28,16]. Alma querida, tú andas buscando a Dios, y Él está en todas partes. Todo te lo revela, todo te lo da, está junto a ti, a tu alrededor, en ti misma ¡y andas buscándole! Posees la sustancia de Dios, y buscas su idea. Buscas la perfección, y está en todo cuanto de sí mismo se te presenta. Tus sufrimientos, tus acciones, tus inclinaciones, son enigmas bajo los cuales se da Dios a ti por sí mismo, mientras que vanamente sueñas ideas sublimes, de las que no quiere servirse para morar en ti.”

“La reclusión en aislamiento, en resumen, se debe parecer mucho a lo que algunos teólogos describen como el principal tormento del infierno: el alma que por fin reconoce sus faltas tal y como fueron y es condenada para siempre a la pérdida del cielo, constantemente atormentada por los reproches y desgarrada porque ahora ve, entiende y desea lo que ha perdido para siempre, pero sabe que está condenada a carecer de ello a causa de sus propias elecciones, sus propios fallos, sus propias faltas.”