Quotessence
Home / Topics / Pecado Quotes

Pecado Quotes

Browse 54 quotes about Pecado.

Pecado Quotes

“El enemigo mucho mira si una ánima es gruesa o delgada; y si es delgada, procura de más la adelgazar en extremo, para más la turbar y desbaratar. Verbi gracia, si ve que una ánima no consiente en sí pecado mortal ni venial ni aparencia alguna de pecado deliberado, entonces el enemigo, cuando no puede hacerla caer en cosa que parezca pecado, procura de hacerla formar pecado adonde no es pecado, así como en una palabra o pensamiento mínimo. Si la ánima es gruesa, el enemigo procura de engrosarla más. Verbi gracia, si antes no hacía caso de los pecados veniales, procurará que de los mortales haga poco caso; y si algún caso hacía antes, que mucho menos o ninguno haga agora.”

“«Tiene que cumplirse la Escritura: "El que compartía mi pan me ha traicionado"» (Sal 41,10; cf. Sal 55,14). Éste es el modo de hablar característico de Jesús: con palabras de la Escritura, Él alude a su destino, insertándolo al mismo tiempo en la lógica de Dios, en la lógica de la historia de la salvación. Cristo se revela como el verdadero sujeto de los Salmos, como el «David». Añade una nueva dimensión a la palabra del Salmo retomada por Jesús como profecía sobre su propio camino. Así, la palabra del Salmo proyecta anticipadamente su sombra sobre la Iglesia que celebra la Eucaristía, tanto en el tiempo del evangelista como en todos los tiempos. El sufrimiento de Jesús, su agonía, perdura hasta el fin del mundo, ha escrito Pascal basándose en estas consideraciones (cf. Pensées, VII, 553). Podemos expresarlo también desde el punto de vista opuesto: en aquella hora, Jesús ha tomado sobre sus hombros la traición de todos los tiempos, el sufrimiento de todas las épocas por el ser traicionado, soportando así hasta el fondo las miserias de la historia.”

“Por mucho que se mejore el material en bruto de un hombre, aún tenemos algo más: la auténtica y libre elección de ese hombre, basada en el material que se le facilita, de anteponer su propio beneficio o relegarlo a un último lugar. Y esta libre elección es lo único que le concierne a la moral. El material psicológico malo no es un pecado sino una enfermedad. No necesita del arrepentimiento sino de la curación. Y por cierto, esto es muy importante. Los seres humanos se juzgan unos a otros por sus actos externos. Dios los juzga por sus elecciones morales.”

“«Todo el que ama ha nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios: en que Dios envió a su Hijo Unigénito al mundo para que recibiéramos por él la vida» (1 Jn 7b-9) Dios es amor. Esta es su gloria. Esta es su sustancia. Jesucristo crucificado y resucitado es la visibilidad de esta gloria. Si estoy hecho a imagen de Dios según su semejanza, entonces también yo soy amor. El amor es mi verdad. En efecto, soy yo mismo cuando amo, cuando sirvo, cuando doy la vida por alguien. El pecado no es mi verdad. El pecado es mi «falso yo mismo».”

“Tu desprecio hacia el prójimo deriva de que no estás asentado aún en el verdadero amor de Dios, no tienes la seguridad que deriva de la oración interior, no tienes la paz interior. «El alma unida íntimamente a Dios, por el inmenso gozo que le embarga, es como un niño bueno y de corazón sencillo; no condena a nadie: ni al griego, ni al pagano, ni al pecador. Mira a todos sin distinción con una mirada limpia, y desea que todos, griegos, paganos y hebreos glorifiquen a Dios». Deponer la cólera y mirarlo todo a la luz de la Providencia Divina; y cuando recibas una injuria acúsate sobre todo a ti mismo, especialmente por tu escasa paciencia y tu falta de humildad. «El contemplativo se inflama con un amor tal, que si fuese posible, acogería en sí a todo hombre, sin distinguir al malo del bueno».”

“Durante mucho tiempo consideré la imagen negativa que tenía de mí como una virtud. Me habían prevenido tantas veces contra el orgullo y la vanidad que llegué a pensar que era bueno despreciarme a mí mismo. Ahora me doy cuenta de que el verdadero pecado consiste en negar el amor primero de Dios por mí, en ignorar mi bon­dad original. Porque, si no me apoyo en ese amor primero y en esa bondad original, pierdo el contacto con mi auténtico yo y me destruyo.”

“El drama del Monte de los Olivos consiste en que Jesús restaura la voluntad natural del hombre de la oposición a la sinergia, y restablece así al hombre en su grandeza. En la voluntad natural humana de Jesús está, por decirlo así, toda la resistencia de la naturaleza humana contra Dios. La obstinación de todos nosotros, toda la oposición contra Dios está presente, y Jesús, luchando, arrastra a la naturaleza recalcitrante hacia su verdadera esencia.”

“Que más tarde se complicó cuando se tuvo la ocurrencia de asociar el sexo con la idea de pecado, lo que produjo a la dolida humanidad tanto penar y sufrimiento como los estragos de las guerras. Que los teólogos, que siempre fueron varones, manipularon el asunto del pecado original recargando la culpabilidad a la hembra. Que se llegó a la histeria cuando se hizo hincapié en que la finalidad del sexo era la procreación y no el simple placer que debía ser tan simple como aplacar la sed, comer cuando picaba el hambre, dormir cuando los ojos se cerraban y otras tantas funciones necesarias. Que se llegó a la arbitrariedad de decir que de aquí para acá es amor y de aquí para allá era pecado poniendo una barrera entre los dos asuntos y confundiendo lo que podía ser más natural y simple con lo escatológico y metafísico, para que en fin de cuentas los más osados hicieran lo que les viniera en gana y los tímidos se hundieran en la culpa.”

“La oración interior continua a Jesús es la invocación ininterrumpida de su nombre divino con los labios, el corazón y la inteligencia; consiste en tenerlo siempre en nosotros e implorar su gracia en todo tiempo y lugar, e incluso, durante el sueño. Esta invocación se expresa con las siguientes palabras: Señor, Jesucristo, ¡ten piedad de mí, pecador! Quien se acostumbra a esta plegaria, encuentra en ella tanto consuelo y siente tal necesidad de repetirla, que no puede vivir sin que espontáneamente resuene en su interior.”

“Sería equivocado pensar que el modo de volverse caritativo es tratar de fabricar sentimientos de afecto. Algunas personas son «frías» por naturaleza; puede que eso sea una desgracia para ellos, pero no es más pecado que hacer mal la digestión, y no los aleja de la posibilidad, o los disculpa del deber, de aprender a ser caritativos. La regla para todos nosotros es perfectamente simple. No perdáis el tiempo preguntándoos si «amáis» a vuestro prójimo: comportaos como si fuera así. En cuanto hacemos esto, descubrimos uno de los grandes secretos. Cuando nos comportamos como si amásemos a alguien, al cabo del tiempo llegaremos a amarlo. Si le hacemos daño a alguien que nos disgusta, descubriremos que nos disgusta aún más que antes. Si le hacemos un favor, encontraremos que nos disgusta menos.”

“Yo soy esa hija, objeto del amor preveniente de un Padre que ha enviado a su Verbo para rescatar no a los justos sino a los pecadores. Quiere que yo lo ame porque me ha perdonado, no mucho sino TODO. No esperó que lo amase mucho como santa Magdalena, sino que ha querido que yo sepa cómo me había amado con un amor de inefable previsión, ¡a fin de que ahora lo ame hasta la locura!... He oído decir que no se ha hallado un alma pura que ame más que un alma arrepentida. ¡Cuánto querría desmentir esa expresión!...”

“Nos encontramos de lleno ante el gran interrogante de cómo se puede conocer a Dios y cómo se puede desconocerlo, de cómo el hombre puede relacionarse con Dios y cómo puede perderlo. La arrogancia que quiere convertir a Dios en un objeto e imponerle nuestras condiciones experimentales de laboratorio no puede encontrar a Dios. Pues, de entrada, presupone ya que nosotros negamos a Dios en cuanto Dios, pues nos ponemos por encima de Él. Porque dejamos de lado toda dimensión del amor, de la escucha interior, y sólo reconocemos como real lo que se puede experimentar, lo que podemos tener en nuestras manos. Quien piensa de este modo se convierte a sí mismo en Dios y, con ello, no sólo degrada a Dios, sino también al mundo y a sí mismo.”

“La filosofía describe precisamente lo que la fe llama «pecado original» (Pascal, Heidegger, Marx) Esta especie de «mundo» tiene que desaparecer; debe ser transformado en el mundo de Dios. Ésta es propiamente la misión de Jesús, en la que se implica a los discípulos: llevar al «mundo» fuera de la alienación del hombre respecto de Dios y de sí mismo, para que el mundo vuelva a ser de Dios y el hombre, al hacerse una sola cosa con Dios, torne a ser totalmente él mismo. Esta transformación, sin embargo, tiene el precio de la cruz y, para los testigos de Cristo, el de la disponibilidad al martirio.”

“En las tribulaciones de la vida se nos purifica lentamente al fuego, podemos transformarnos en pan, por decirlo así, en la medida en que en nuestra vida y en nuestro sufrimiento se comunica el misterio de Cristo, y su amor hace de nosotros una ofrenda para Dios y para los hombres.”

“Apesar dos monumentos intelectuais criados pelos pais da Igreja, de Tertuliano a Agostinho, um colapso da busca intelectual e da investigação científica foi uma consequência em última instância da adoção cristã de uma visão do mundo dualista, pois não havia razão para levar a sério a experiência dos sentidos. Ao contrário, os sentidos se tornaram o inimigo e, onde antes o corpo sexual era celebrado como a própria imagem de Deus - "E então Deus criou o homem à sua imagem; à imagem de Deus ele o criou; e os criou homem e mulher." -, o corpo sexual então se tornou uma "ocasião de pecado" a ser dominada. Entre os cristãos a ideia de alma ficou inteiramente separada da ideia bíblica de espírito, que, como literalmente significa "respiração", é intrinsecamente físico. Na verdade, agora o corpo, mesmo com sua respiração, era definido como fonte de todo o mal. A piedade cristã passou a ser penitencial - a autoflagelação do ódio ao corpo se tornou a forma mais alta de devoção - e mesmo o trabalho da mente, como a leitura e o estudo, porque são dependentes dos sentidos, foi definido como distração mundana. Uma cultura baseada em tais premissas estava condenada a murchar, e a cultura da Europa Ocidental sofreu exatamente isso.”

“Donde el pecado es vencido, donde se restablece la armonía del hombre con Dios, se produce la reconciliación de la creación; la creación desgarrada vuelve a ser un lugar de paz, como dirá Pablo, que habla de los gemidos de la creación que, «expectante, está aguardando la plena manifestación de los hijos de Dios» (Rm 8, 19).”

“Aquí aparece claro el núcleo de toda tentación: apartar a Dios que, ante todo lo que parece más urgente en nuestra vida, pasa a ser algo secundario, o incluso superfluo y molesto. Poner orden en nuestro mundo por nosotros solos, sin Dios, contando únicamente con nuestras propias capacidades, reconocer como verdaderas sólo las realidades políticas y materiales, y dejar a Dios de lado como algo ilusorio, ésta es la tentación que nos amenaza de muchas maneras.”

“Foi a bordo do Elevador da Bica que Edward me disse pela primeira vez que Iris era católica. - Desconfio que a sua infância foi passada do seguinte modo - disse ele. - Com as freiras a darem-lhe pequenas penitências para cumprir. Mas, mal cumpria a primeira volta, já tinha cometido novo pecado. E assim para todo o sempre. - Ela ainda é praticante? - Já não. Desistiu quando casou comigo. Dos dogmas da fé, ainda que não dos terrores. Os terrores, esses são mais difíceis de nos vermos livres deles.”

“El arrepentimiento lleva a la sanación: saber quiénes somos a través de la revelación de quién es Él. La sanación implica perdón reconociendo mis pecados como participación en la rebelión de la humanidad contra Dios en el pecado original. Aceptar la obra salvadora de Cristo es fundamental para la liberación de espíritus malignos. Liberación es ruptura de patrones de pensamiento (reconocimiento de nuestros enemigos), descubrir mentiras internas y hacerse responsable de nuestra vida.”

“Si te agradan las almas ámalas en Dios; porque ellas también son inestables, pero en Dios se estabilizan y sin Él pasan y perecen. Han de ser, pues, amadas en Dios. Donde Él está, la verdad adquiere sabor; Él está muy adentro del corazón, pero el corazón se aparta de Él. Cristo, nuestra vida, bajó acá para llevarse nuestra muerte y matarla con la abundancia de su vida; con tonante voz nos llamó para que volviéramos a Él. Y luego desapareció de nuestra vista para que lo busquemos en nuestro corazón y allí lo encontremos. Se fue, pero aquí está. No se quiso quedar largo tiempo con nosotros, pero no nos dejó. Se fue hacia el lugar en que siempre estuvo y que nunca abandonó; porque Él hizo el mundo y estuvo en el mundo, adonde vino para salvar a los pecadores.”

“Todo impulso que empenhamos em sufocar incuba no nosso espírito e nos envenena. Peque o corpo uma vez e estará livre do pecado, porque a ação tem um dom purificador. Nada restará então, salvo a lembrança de um prazer, ou a volúpia de um arrependimento. A única maneira de se livrar de uma tentação é ceder a ela. Se resistimos, nossa alma adoecerá de desejo do que proibimos a nós mesmos, do que as suas leis monstruosas tornaram monstruoso e ilegítimo. Tem-se dito que os grandes acontecimentos do mundo ocorrem no cérebro. Também é no cérebro, e só nele, que ocorrem os grandes pecados do mundo.”

“Tal como aconteceu durante as piores ditaduras, nos nossos dias o pensamento só é considerado livre quando partilha o pensamento decidido pelos meios de comunicação social. Pensar com a própria cabeça tornou-se um pecado, uma ofensa, um risco que pode marginalizar as pessoas no trabalho e na sociedade.”