Quotessence
Home / Topics / Culpa Quotes

Culpa Quotes

Browse 28 quotes about Culpa.

Culpa Quotes

“—¿Nada más que eso? Vaya, pero si es muy fácil. Hasta los niños conocen que hemos perdidos. ¿Pero sabe qué? De nosotros, los grandes derrotados de la historia, a menos que hayamos sido con toda evidencia tan locos y degenerados como Calígula, el mundo siempre se preguntará si no sentíamos culpa por la real o supuesta cagada que nos mandamos.Las personas sienten culpa para no reconocer que tienen bloqueado el sentir. No sienten nada, en el fondo, porque son unos insensibles y la culpa es un sustituto. Si no se sintieran culpables, no tendrían más remedio que ver su gran vacío. Pero si pese a lo dicho fuesen adelante y rechazaran la culpa, ocurriría una de las dos cosas: o que se destruyesen, o que adquirieran la posibilidad de tornarse más humanos y con auténticos sentimientos. Yo me siento responsable por la pérdida de la guerra y por todos los muertos. Pero no culpable. Sé que es muy difícil, casi una disciplina yoga, y se torna un problema insoluble para la gente común en razón de que el Anti-ser tergiversa todo: inventa delitos haciendo pasar por abominable y vergonzoso lo que nunca lo fue, etc. Primero se inventó la culpa y después se arrastró al ser humano hasta que coincidiese con la falta supuesta. Después tal coincidencia le fue echado en cara, naturalmente, con lo cual el hombre, por sí mismo, aplicó el látigo con su cuerpo y su ser. ¿Quién dice que el movimiento continuo no existe?: la culpa es ese motor que sólo necesita que le den energía una vez y luego sigue marchando para siempre. No fue fácil convencer a los hombres de que eran culpables de sexo, vida y alegría. Llevó miles de años. Pero una vez que la máquina se pone en marcha ya únicamente puede pararla un milagro social. Nuestra Tecnocracia fue uno de los intentos del hombre por desmontar ese mecanismo diabólico. Así, pues, ahora, ni siquiera quien cometió un delito debe prestarse al juego. Es indispensable que tal persona no sienta culpa, pero, al mismo tiempo, que lo reconozca todo y no busque justificativos que lo dejen tranquilo. No bloquear, pero tampoco suicidarse. Un hombre puede matarse, pero nunca por flaqueza culposa.”

“Las personas que son de suyo difíciles de amar, su continua exigencia de ser amadas, como si fuera un derecho, su manifiesta conciencia de ser objeto de un trato injusto, sus reproches, sea con estridentes gritos o con quejas solamente implícitas en cada mirada o en cada gesto de resentida autocompasión, provocan en nosotros un sentimiento de culpa —esa es su intención— por una falta que no podíamos evitar y que no podemos dejar de cometer.”

“Dios pudo crear el mundo de la nada con una sola palabra, pero que sólo pudo superar la culpa y el sufrimiento de los hombres interviniendo personalmente, sufriendo Él mismo en su Hijo, que ha llevado esa carga y la ha superado mediante la entrega de sí mismo. Superar la culpa exige el precio de comprometer el corazón, y aún más, entregar toda nuestra existencia. Y ni siquiera basta esto: sólo se puede conseguir mediante la comunión con Aquel que ha cargado con todas nuestras culpas.”

“Jesús recibió el bautismo mientras oraba (cf. Lc 3, 21). A partir de la cruz y la resurrección se hizo claro para los cristianos lo que había ocurrido: Jesús había cargado con la culpa de toda la humanidad; entró con ella en el Jordán. Inicia su vida pública tomando el puesto de los pecadores. La inicia con la anticipación de la cruz. Es, por así decirlo, el verdadero Jonás que dijo a los marineros: «Tomadme y lanzadme al mar» (cf. Jon 1, 12). El significado pleno del bautismo de Jesús, que comporta cumplir «toda justicia», se manifiesta sólo en la cruz: el bautismo es la aceptación de la muerte por los pecados de la humanidad, y la voz del cielo —«Éste es mi Hijo amado» (Mc 3, 17)— es una referencia anticipada a la resurrección. Así se entiende también por qué en las palabras de Jesús el término bautismo designa su muerte (cf. Mc 10, 38; Lc 12, 50)”

“¿Acaso la gente felicitaba a los soldados luego de cada pequeña muesca inútil en su rifle? ¿Gozaban los trabajadores de tales agasajos, cada vez que su tarea era cumplimentada con la misma eficiencia, holgazanería o mediocridad que siempre? Entonces, ¿por qué él merecía dicho premio social por haber hecho su trabajo, siendo escritor? Es más, y esta era la pregunta que le molestó, la que de verdad hizo un daño: ¿Había hecho su trabajo, dando todo lo que tenía?”

“Num bar à beira-mar, com ondas a desfazerem-se em espuma nas estacas e o luar testemunha de encontros na areia, ele conheceu uma mulher. Elas viviam todas a mesma Vida. Vidas que gritavam naquele universo de bebidas e venda do corpo. A luz era baça para dar ambiente. E elas eram pintadas, muito pintadas. Algumas escondiam olhos azuis no fundo de olheiras negras. Mas aceitavam tudo com naturalidade. Era tudo lógico. Tudo era apenas para ganharem o pão. Nas mesas homens de idade avançada desfaziam-se em sorrisos e ficavam por momentos mergulhados na ilusão do rejuvenescimento. Porque elas eram pródigas em carinhos. Eles tinham dinheiro. E quando alguém descobria a verdade ou se lembrava da verdade, havia nos seus sorrisos ríctus de tristeza que abafavam mergulhando-os nos copos espumantes. Foi ali que encontrou a mulher que o desejou. Ele queria dela o desejo desinteressado. Queria que o luar e o mar fossem as únicas testemunhas dos seus encontros. Ela gostava dele. Mas precisava de dinheiro para viver. O emprego dela era aquele. Os outros estavam vedados para ela. Custava-lhe aceitá-la como era. Sonhara sempre a mulher muito diferente. Nunca lançada ferozmente na conquista do pão. E de uma maneira trágica. Queria a posse desinteressada, beijada pela espuma do mar, na areia amarela. E tudo acabou quando ela lhe confessou que estava grávida dum outro homem. A solução era só uma. Não podia ficar sem trabalhar alguns meses para depois ter a despesa dum filho. E foi tão simples, tão natural, tão sem culpa na sua confissão, que ele fugiu e nunca mais voltou ao bar da beira-mar.”

“Es por eso, que en nombre de la nobleza que creo tener, te perdono. Te perdono porque eres una víctima, porque tu alma está atrapada, porque ningún mal que has hecho ha sido a propósito. Te perdono porque debo perdonarte. Te perdono y también me perdono a mí mismo, por creerte un enemigo cuando no lo eras. Me perdono por la ira, por el deseo de venganza, y por sentir todavía algo de rencor… Me perdono haberme culpado tanto. Y principalmente, me perdono porque todo dolor que nace de la culpa, debe morir con el perdón. Ahora quiero que descanses en paz.”

“A culpa não morre no coração. Ela desce pela consciência até a verbalização vocal a fim de expandir-se externamente. A Culpa é uma flor maligna e interna que sonha em sentir o ar puro e crescer enquanto nos destroi. Portanto, não seja covarde ao alimenta-lá em seus pensamentos impuros com a luz da maldade e as lágrimas de remorso. Esmague-a com os bons propósitos ou ela te matará com os maus”