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Fabio Rosini Quotes

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Famous Fabio Rosini Quotes

“Es el primer requerimiento beneficioso para recomenzar, o para comenzar bien: obedecer a las cosas tal como son. Estoy donde estoy. He hecho lo que he hecho. Me ha pasado lo que me ha pasado. Se recomienza desde donde estamos. Y de paso identifico a uno de mis enemigos más peligrosos: mis pretensiones. Mis expectativas.”

“No tengo luz sobre el pasado y tengo terror del futuro, pero tengo un presente. Y mi presente es esto: lavar un plato para un hermano mío. Lo puedo hacer bien. Es todo lo que tengo. Algo se quebró dentro de mí. Lavé ese plato con cuidado. Luego otro más. Había entrado en la realidad. Había descubierto mi capacidad. Comencé a experimentar una nueva paz, a entrar en las cosas. Era tan pobre que no tenía otra cosa que cada instante.”

“«La fe es una representación interior que tiene por objeto a Dios. Es una íntima comprensión, que la mente, iluminada por Dios, consigue tener de su esencia en la medida consentida» (San Cirilo) Para entenderlo mejor: de la inconsciente imagen pervertida de Dios sugerida por la serpiente deriva la imagen de un macho triunfador individualista, y esta imagen me dimensiona y me llena de contradicción. Y me mata el amor en el corazón. Porque este parámetro es incompatible con un padre o con un esposo, o con un amigo. O incluso con un sacerdote. El demonio trabaja fino para implantar en nosotros —por lo demás, de modo inconsciente— una imagen equivocada de Dios.”

“El mundo es caótico. Sigue así. La cruz de Cristo es necedad y escándalo. Yo soy caótico. Nazco pobre, insuficiente. Y sigo así durante toda la vida.[...] ¿Qué tirano nos ha metido en el alma la necesidad de comprenderlo todo, y de pensar mal de lo que no entendemos?, ¿Qué malvado déspota nos ha obligado a torturarnos porque estamos vacíos, porque somos caos, esperando inútilmente el día lógico y comprensible, el día en que todo esté en orden, en su sitio?”

“«Todo el que ama ha nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios: en que Dios envió a su Hijo Unigénito al mundo para que recibiéramos por él la vida» (1 Jn 7b-9) Dios es amor. Esta es su gloria. Esta es su sustancia. Jesucristo crucificado y resucitado es la visibilidad de esta gloria. Si estoy hecho a imagen de Dios según su semejanza, entonces también yo soy amor. El amor es mi verdad. En efecto, soy yo mismo cuando amo, cuando sirvo, cuando doy la vida por alguien. El pecado no es mi verdad. El pecado es mi «falso yo mismo».”

“Recomenzar no significa solo recomenzar, sino también abandonar. Muchas otras cosas. Romper con la dejadez, desmarcarse de las falsas prioridades, dejar de rechazar los límites, desobedecer a las sugestiones, no seguir las maldiciones, no dejarse atrapar por aquello que no es «lo mío», romper las imágenes falsas de Dios y de uno mismo, no envidiar las capacidades de los demás. Todos ellos, actos infecundos. La reconstrucción acaba en la fecundidad: hemos partido de nuestra vida y llegamos a la vida de los demás. Nuestra curación es la felicidad de otro. La única alegría es la que procuramos a los demás. La única riqueza auténtica es la que damos; las cosas que posees y que no regalas son las que te poseen a ti; en cambio las cosas que regalas son las que tú posees, porque decides tú, y eso se ve por el hecho de que puedes regalarlas.”

“Tener la impronta de la naturaleza divina dentro de sí, tener la imagen de Dios, quiere decir ser fecundo, tener deseo de generar vida, de procurar vida, de cuidar la vida, de cultivarla. La fecundidad me parece el más nítido de los principios de discernimiento. Una de las cosas más inútiles es hacer discernimiento para llegar a entender quién soy, pues la verdadera pregunta es: ¿para quién soy? Estar contento de mí mismo —para mí mismo y nada más— será mi horror. Si al final no me abro a nadie, ni siquiera yo soy alguien.”

“Si me acuerdo de cuánto bien me hicieron algunas bofetadas de la vida, y si me vuelve al corazón lo que he vivido cuando, ante una injusticia, me he abandonado en las manos de Dios, entonces la vida no me dará miedo. Construyo sobre bases sólidas. En la acogida de una humillación, de cualquier tipo, hay siempre un salto de calidad.”

“Necesitar ser como Dios es intrínsecamente necesitar tirar a la basura lo que se es. Ser otro distinto a uno mismo. Y esta necesidad deviene, en los modos más sofisticados y recónditos, un rechazo de sí mismo que, sin embargo, emerge como una ansiedad por uno mismo. El orgullo, el amor propio, son en realidad odio a uno mismo.”

“En cuanto Padre, él es Creador y Omnipotente. Su omnipotencia no la comprendemos porque la escindimos de su paternidad. Si nosotros fuésemos omnipotentes, impediríamos enseguida el mal, y para hacerlo tendríamos que quitar la libertad, transformando el mundo en una jaula, en una prisión; en cambio, Él es Omnipotente en cuanto Padre, y en esta clave es Creador. No ha hecho las cosas de manera que todo sea igual: ¿quieres ver si un padre estaría contento de tener ocho hijos todos idénticos? No, todos diferentes, porque es padre, porque los ama personalmente, singularmente, uno por uno.”

“La vida no sigue las teorías, sino la sabiduría. Pero la sabiduría pertenece al pensamiento relacional que crece de la novedad de la vida recibida, no conquistada. La sabiduría es la encarnación de un conocimiento integral, simbólico y litúrgico. La sabiduría es la miel que se recolecta en los campos de la Palabra ya vivida y encarnada.”

“Cada mañana puede ser el alba de una vida pascual, donde ver el poder de Dios. La paradoja del sexto día: «Produzca la tierra seres vivos» es una experiencia que se debe hacer y rehacer: la tierra inerte produce vida, novedad. Las humillaciones que nos redimensionan nos devuelven a la verdad, y las que nos crucifican nos dan la ocasión de ponernos en manos de Dios y dejarle cumplir su obra.”

“Las cosas comienzan pequeñas, pero ahí, en el comienzo, está todo. El comienzo lo contiene todo. Si traicionas el inicio, traicionas el todo. Si el todo va mal, es porque estás fuera del mapa del inicio. Si quieres recomenzar debes volver al inicio, y encontrar lo que es vital para ti. En realidad, encontrarás a Otro. Porque nadie se inicia por sí mismo. El inicio es un don que alguien nos hace. La vida, en efecto, se recibe.”