Quotessence
Home / Topics / Expectativas Quotes

Expectativas Quotes

Browse 26 quotes about Expectativas.

Expectativas Quotes

“La tentación de tirar la toalla es la misma a la que se enfrenta todo el que ha respondido a una llamada y descubre que la realidad de la vida no coincide con las expectativas creadas bajo el primer impulso de sus perspectivas y su entusiasmo. La respuesta a nuestra tentación: una gracia tan sencilla como la de plantearnos nuestra situación desde su punto de vista, y no desde el nuestro. La gracia de no juzgar nuestros esfuerzos según estándares humanos ni por lo que nosotros queríamos o esperábamos que ocurriera, sino según el designio de Dios. La gracia de comprender que nuestro dilema, nuestra tentación, la habíamos creado nosotros y solo existía en nuestras mentes: no se ajustaba ni se podía ajustar al mundo real dispuesto por Dios y gobernado en última instancia por su voluntad.”

“Es el primer requerimiento beneficioso para recomenzar, o para comenzar bien: obedecer a las cosas tal como son. Estoy donde estoy. He hecho lo que he hecho. Me ha pasado lo que me ha pasado. Se recomienza desde donde estamos. Y de paso identifico a uno de mis enemigos más peligrosos: mis pretensiones. Mis expectativas.”

“A los hombres no les irrita la mera desgracia, sino la desgracia que consideran una afrenta. Y la sensación de ofensa depende del sentimiento de que una pretensión legítima les ha sido denegada. Por tanto, cuantas más exigencias a la vida puedas lograr que haga el paciente, más a menudo se sentirá ofendido y, en consecuencia, de mal humor.”

“No lograba entender el significado exacto de las palabras que acababa de escuchar. Pero su ferviente imaginación desató una tormenta que lo inundó de expectativas.”

“...jovencitos de 15 años desesperanzados de la vida, que buscan dinero rápido y encuentran muerte exprés”

“Uno va reduciendo sus ímpetus y sus expectativas, se va conformando con versiones deterioradas de lo que quiso alcanzar o creyó haber alcanzado, en todas las fases de la vida se admiten rebajas y desperfectos, se van dejando de lado exigencias: ‘Está bien, esto no ha podido ser’, se reconoce uno; ‘pero todavía queda bastante, todavía compensa y es posible disimular, peor sería que no hubiera nada y se hubiera ido todo al traste’.”

“Esta tendencia a ponerle a Dios condiciones aceptables, a procurar inconscientemente que su voluntad coincida con nuestros deseos, es una característica muy humana. Y, cuanto más importante es el asunto, cuanto más comprometidos estamos en él y más depende de él nuestro futuro, más fácil nos resulta cegarnos y pensar que lo que nosotros queremos es, sin duda, lo que Dios tiene que querer también. No somos capaces de ver más que una solución y, naturalmente, suponemos que Dios nos ayudará a alcanzarla.”

“Depois que Julie soube que estava morrendo, sua melhor amiga, Dara, querendo ser útil, enviou-lhe o conhecido ensaio “Bem-vindo à Holanda”. Escrito por Emily Perl Kingsley, mãe de uma criança com síndrome de Down, esse texto trata da experiência de ter suas expectativas de vida viradas de cabeça para baixo. Esperar um bebê é como planejar uma viagem fabulosa à Itália. Você compra um monte de guias e faz seus planos maravilhosos. O Coliseu, o David de Michelangelo, as gôndolas de Veneza. Pode ser que você aprenda algumas frases práticas em italiano. Tudo é muito excitante. Depois de meses de expectativa e ansiedade, finalmente chega o dia. Você faz as malas e vai. Várias horas depois, o avião aterrissa. A aeromoça aparece e diz: “Bem-vindos à Holanda”. “Holanda?!?”, você diz. “Como assim, Holanda?? Minha viagem era para a Itália! Eu deveria estar na Itália. Passei a vida toda sonhando em ir para a Itália.” Mas houve uma mudança no plano de voo. Eles aterrissaram na Holanda, e é lá que você tem que ficar. O importante é que eles não te levaram para um lugar horroroso, desagradável, imundo, cheio de pestilência, fome e doenças. É apenas um lugar diferente. Então, você precisa sair e comprar novos guias. Precisa aprender uma língua completamente nova. Você vai conhecer todo um novo grupo de pessoas que nunca viu. Trata-se apenas de um lugar diferente. É mais tranquilo do que a Itália, menos chamativo do que a Itália, mas depois que você está lá por um tempo e consegue recuperar o fôlego, olha em volta... e começa a reparar que a Holanda tem moinhos de vento... e a Holanda tem tulipas. A Holanda tem até Rembrandt. Mas todo mundo que você conhece está na agitação de ir e vir da Itália... Todos se vangloriam sobre a temporada maravilhosa que passaram lá. E pelo resto da sua vida, você dirá: “É, era para lá que eu deveria ter ido. Foi isso que planejei”. A dor disso nunca, jamais, jamais, jamais desaparecerá... porque a perda desse sonho é uma perda muito, muito significativa. Mas... se você passar a vida toda lamentando o fato de não ter chegado à Itália, pode ser que nunca se sinta livre para aproveitar coisas muito especiais e encantadoras que existem na Holanda.”