Quotessence
Home / Topics / Sexo Quotes

Sexo Quotes

Browse 154 quotes about Sexo.

Sexo Quotes

“En cierto sentido, Mesalina se asemeja a Agripina y las valoraciones de las que es objeto reflejan la irresistible comparación. [...] La principal diferencia, al menos en términos de imagen, estaba en su vida privada. Agripina, como veremos, se valía del sexo como una herramienta para obtener sus fines políticos. Para Mesalina, por el contrario, el sexo representaba, a manos llenas y con cuántos hombres fuera posible, un fin en sí mismo. O eso se nos pide que creamos.”

“Es cierto que la situación no es tan grave como en la época victoriana, cuando las mujeres no eran más que «un vestido» con una cabeza en lo alto; pero es fácil darse cuenta del camino que nos queda por recorrer: basta con constatar que las mujeres todavía tenemos que esforzarnos para encontrar una palabra aceptable con que denominar la parte de nuestro cuerpo más fundamental y definitoria: los genitales. En 2012, a la congresista de Michigan Lisa Brown se le prohibió seguir interviniendo en el Congreso por haber pronunciado la palabra «vagina» en un debate sobre la anticoncepción. El congresista republicano Mike Callton argumentó que la palabra era tan «repugnante y asquerosa que él jamás se atrevería a pronunciarla ni delante de una mujer ni de un grupo de hombres y mujeres».”

“Esa pareja equilibrada no es una utopía ; existen tales parejas, a veces incluso en el mismo marco del matrimonio pero con más frecuencia fuera de él; unos están unidos por un gran amor sexual, que los deja libres en cuanto a sus amistades y ocupaciones; otros se hallan unidos por una amistad que no entorpece su libertad sexual; más raramente, los hay que son a la vez amantes y amigos, pero sin buscar el uno en el otro la exclusiva razón de vivir. Multitud de matices son posibles en la relación entre un hombre y una mujer: la camaradería, el placer, la confianza, la ternura, la complicidad, el amor, pueden ser el uno para el otro la más fecunda fuente de alegría, de riqueza y de fuerza que pueda ofrecérsele a un ser humano. No son los individuos los responsables del fracaso del matrimonio: es —en contra de lo que pretenden Bonald, Comte, Tolstoi— la institución misma la que está originariamente pervertida.”

“El sexo, su verdad, su visibilidad, sus formas de exteriorización, la sexualidad, los modos normales y patológicos del placer, y la raza, su pureza o su degeneración, son tres potentes ficciones somáticas que obsesionan al mundo occidental a partir del siglo XIX hasta constituir el horizonte de toda acción teórica, científica y política contemporánea. Son ficciones somáticas no porque no tengan realidad material, sino porque su existencia depende de lo que Judith Butler ha denominado la repetición performativa de procesos de construcción política.”

“De todas las palabras desgastadas, erosionadas y ensuciadas que hay en nuestro vocabulario, -amor- es seguramente la más pestilente, maloliente y estropeada. Proferida desde un millón de púlpitos, lascivamente entonada en cientos de millones de altavoces, se ha convertido en un ultraje al buen gusto y a los sentimientos decentes, una obscenidad que cualquiera duda en pronunciar. Y sin embargo, es preciso pronunciarla, ya que, después de todo, el amor tiene la última palabra.”

“...las mujeres nunca han dispuesto de tanta libertad como los hombres para elegir la opción de la pluralidad de asociaciones sexuales. Y esta falta de libertad no tiene nada que ver con las estrategias sexuales relacionadas con el éxito reproductor; antes bien, es resultado de la política sexual de la doble moral, utilizada por los varones, dentro de su intento por controlar las potencialidades productivas y reproductoras de las mujeres, con objeto de dominar al sexo femenino y reprimir su sexualidad.”

“Hasta el siglo XVII, coincidiendo con un régimen soberano de sexualidad, la epistemología sexual está dominada por lo que el historiador Thomas Laqueur llama «un sistema de semejanzas» que permite leer la anatomía sexual femenina como una variación débil, interiorizada y degenerada del único sexo que tiene existencia ontológica: el sexo masculino. Los ovarios son entendidos como testículos interiorizados y la vagina como un pene invertido que sirve de receptáculo, según una metáfora de inseminación agrícola, al sexo masculino. El aborto y el infanticidio son prácticas corrientes no reguladas por entidades estatales, sino por los diferentes poderes económico-políticos a los que el cuerpo gestante se encuentra atado en cada caso (tribu, casa feudal, pater familias, etc.). Se trata, podríamos decir siguiendo a Laqueur, de un modelo mono-sexual (masculino) del que surgen dos expresiones sociales y políticas jerárquicamente diferenciadas: «el hombre», canon de lo humano, y «la mujer», receptáculo reproductivo.”

“La mentira consiste en pretender que todo acto sexual al que te sientes tentado es ipso facto saludable y normal. Pues bien; esto, desde cualquier punto de vista, y sin ninguna relación con el cristianismo, tiene que ser una insensatez. Ceder a todos nuestros deseos evidentemente conduce a la impotencia, la enfermedad, los celos, la mentira, la ocultación y todo aquello que es lo opuesto a la felicidad, la franqueza y el buen humor. Para cualquier tipo de felicidad, incluso en este mundo, se necesitará una gran dosis de control, de modo que lo que pretende cualquier clase de deseo fuerte, ser sano y razonable, no cuenta para nada. Todo hombre cuerdo y civilizado debe tener un conjunto de principios según los cuales elija rechazar algunos de sus deseos y permitir otros. Un hombre hace esto basándose en los principios cristianos; otro, en principios de higiene; otro, en principios sociológicos.”

“Ni se imagina el lector la cantidad de años que me pasé, durante mis estudios universitarios entre grado y máster, erradicando de mi mente el muy falso mito del 'príncipe azul'. Todavía continúa de sobra extendido en buena parte de la población, aunque desprenda una toxicidad que tanto perjuicio ocasiona en la mente de una chica. Es imposible hacer cambiar para bien a un 'malote' gracias al amor proporcionado por una mujer. Ante la ausencia de unos límites predefinidos que la hagan respetar, lo único que ella obtendrá a cambio serán abusos más constantes y voluminosos por parte del hombre. Y por desgracia, te das cuenta de que el romántico mito del 'príncipe azul' tiene aún más posibilidades de pervivir si el educador de un centro penitenciario se atreve a decirle a un preso, 'de boquilla', que sus ilícitos instintos sexuales desaparecerán solo con la mágica aparición de una esposa. Y con esa magia, me refiero a lo de simplemente ponerle a una mujer por delante, sin un hondo trabajo efectuado anteriormente sobre el sujeto; como tanto he enfatizado en mi idea de la utilización misógina de las mujeres, a las que se les echa encima el enorme peso de reformar a un sacerdote pederasta 'por amor'.”

“...las maniobras amorosas del mundo heterosexual son dignas del mismo asombro y desconfianza que percibe en la voz de su hermana cuando está dice: —¿Pero cómo puedes irte a la cama con una persona que apenas conoces? A él le gustaría contraatacar diciendo: «Pues yo nunca podría jurarle fidelidad eterna a una sola persona», pero eso no es verdad. Lo que es verdad es que le aterra la clase de persona en que podría convertirse una vez hubiera pronunciado semejante juramento.”

“Lo que pasa es que, cuando llevas un tiempo casado, cada vez te cuesta más perderte en el sexo como antes. Es porque te has vuelto demasiado eficiente, has aprendido lo que funciona y lo que no, por lo que los juegos preliminares, el acto y el orgasmo se pueden condensar en un periodo de cinco a siete minutos. El buen sexo requiere de muchas cosas diferentes, pero en la mayoría de los casos, la eficiencia no es una de ellas.”

“En todo el mundo, los hombres desean que su esposa sea atractiva, joven y sexualmente leal y que le guarde fidelidad hasta la muerte. No cabe atribuir tales preferencias a la cultura occidental, al capitalismo, al fanatismo de los blancos anglosajones, a los medios de comunicación o al constante lavado cerebral de la publicidad. Son universales en todas las culturas y no hay ninguna en que no se manifiesten. Son mecanismos psicológicos evolutivos profundamente arraigados que dirigen nuestra decisión de emparejarnos, del mismo modo que las preferencias gustativas evolutivas dirigen nuestras decisiones de consumo alimenticio.”

“Se ha demostrado que el hombre que emplea la coerción para obtener relaciones sexuales manifiesta un conjunto específico de características. Suele ser agresivo con las mujeres, sostiene el mito de que en el fondo quieren ser violadas y presenta un perfil de personalidad marcado por la impulsividad, la agresividad y la hipervirilidad, combinados con un elevado grado de promiscuidad sexual. Los estudios sobre violadores demuestran asimismo que poseen una baja autoestima.”

“Como en el resto de las tendencias destructivas, el hecho de que el empleo del maltrato tenga una lógicas adaptativa subyacente no significa que debamos aceptarlo, desearlo o descuidar su erradicación. Por el contrario, una mayor comprensión de la lógica que subyace a tales tácticas y de los contextos en que se producen puede llevar a métodos más eficaces para reducirlas o eliminarlas.”

“...la sexualidad no radica sólo en los genitales. Estos son los órganos a quienes la naturaleza ha dotado para la función sexual, necesitando la colaboración del resto del cuerpo y de las vivencias y memorias del alma. Tener sexo patrocinado por un fármaco es obligar al organismo, que opera como un todo, a realizar una labor con la cual ciertas partes del mismo no armonizan.”

“—Estás loco. —Puede ser. Pero tiene sentido. ¿Te has parado a pensar qué sentían los hombres con los que has estado en la cama? —Sí, lo he hecho: todos se sentían inseguros. Tenían miedo. —Peor que miedo. Eran vulnerables. No entendían muy bien qué estaban haciendo, simplemente sabían que la sociedad, los amigos, las propias mujeres decían que era importante. «Sexo, sexo, sexo», ésa es la base de la vida, grita la publicidad, la gente, las películas, los libros. Nadie sabe de qué habla. Saben, ya que el instinto es más fuerte que todos nosotros, que hay que hacerlo. Y punto.”