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Seguridad Quotes

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Seguridad Quotes

“De acuerdo con las líneas sugeridas por san Agustín, no hay escapatoria. Ni tampoco de acuerdo con otras líneas. No hay inversión segura. Amar, de cualquier manera, es ser vulnerable. Basta con que amemos algo para que nuestro corazón, con seguridad, se retuerza, y posiblemente se rompa. Si uno quiere estar seguro de mantenerlo intacto, no debe dar su corazón a nadie, ni siquiera a un animal. Hay que rodearlo cuidadosamente de caprichos y de pequeños lujos; evitar todo compromiso; guardarlo a buen recaudo bajo llave en el cofre o en el ataúd de nuestro egoísmo. Pero en ese cofre —seguro, oscuro, inmóvil, sin aire— cambiará, no se romperá, se volverá irrompible, impenetrable, irredimible. La alternativa de la tragedia, o al menos del riesgo de la tragedia, es la condenación. El único sitio, aparte del Cielo, donde se puede estar perfectamente a salvo de todos los peligros y perturbaciones del amor es el Infierno.”

“Laura: ¿Qué valoras más en una mujer? Víctor: Su valentía para enfrentar los problemas, su capacidad de emocionarse ante el dolor ajeno, su inteligencia, carácter. Que no se subestime, honesta, segura, de esas que le brillan los ojos en la intimidad.”

“El temor es enemigo de lo nuevo y lo repentino que sobreviene con peligro de perder las cosas que se aman y se quieren conservar; pero, ¿qué cosa hay más insólita y repentina que tú; o quién podrá nunca separar de ti lo que tú amas? ¿Y dónde hay fuera de ti seguridad verdadera? La tristeza se consume en el dolor por las cosas perdidas en que se gozaba la codicia y no quería que le fueran quitadas; pero a ti nada se te puede quitar. ¿Soñé que con el uso de una falaz libertad me colocaba imaginariamente por encima de una ley que en la realidad me domina, haciendo impunemente, en un remedo ridículo de tu omnipotencia lo que no me era permitido?”

“―«Máquina» es un término periodístico. Los términos inexactos como ese forman parte de la psicosis de la guerra. Las personas no son máquinas, aunque quieran serlo. Hay que empezar en alguna parte. ―Pero mientras tanto muchas personas inocentes van a sufrir. ―Lo sé, y eso es precisamente el quid de la cuestión. Podría decirse, y es cierto, que la guerra es como un bumerang y resulta imposible garantizar la seguridad de nadie a la larga.”

“cuando a través de la auto-suficiencia los ciudadanos del mundo ya no tengan que trabajar para ganarse el sustento, tampoco habrá policías ni jueces asalariados. ¿Quién vigilará entonces nuestras calles y mediará en los confictos? Cuando ya no haya bomberos y rescatistas asalariados, ¿quién nos auxiliará durante los desastres?”

“La verdadera libertad no significaba otra cosa que dejar obrar a Dios en el alma sin poner obstáculos; poner por delante la voluntad de Dios tal y como se me revelaba a través de sus indicaciones, de sus inspiraciones y de otros medios de que se vale para comunicarlos; y no obrar por propia iniciativa. El mayor sentimiento de seguridad, ha procedido de la renuncia a mi libertad para cumplir únicamente la voluntad de Dios.”

“La promesa moderna de conjurar o derrotar una tras otra todas las amenazas para la seguridad humana se ha cumplido hasta cierto punto, [...] La que evidentemente no se ha materializado, sin embargo, es la expectativa de liberación de los miedos nacidos de la inseguridad y nutridos por ella. [...] Combinada con la convicción de que, aún así, esa promesa es algo que podría hacerse realidad de algún modo, esa frustración de esperanzas añade la afrenta de la impotencia a la ofensa de la inseguridad, y canaliza la ansiedad en forma de deseo de dar con los culpables y de castigarlos, así como de obtener indemnización/compensación por las esperanzas que ya han sido traicionadas.”

“Loïc Wacquant ha sugerido recientemente que "la vorágine securitaria es a la criminalidad lo que la pornografía es a las relaciones amorosas", ya que ignora totalmente las causas y el significado de su objeto ostensible y reduce su tratamiento a una simple adopción de "posturas" seleccionadas exclusivamente por su espectacularidad. Pero también porque se la exhibe públicamente no por ella misma, sino por la propia publicidad en sí. La exhibición pública condensa la atención en "los reincidentes, los mendigos molestos, los refugiados nómadas, los inmigrantes pendientes de expulsión, las prostitutas de las aceras y otros tipos de marginados sociales que ensucian las calles de las metrópolis para disgusto de la 'gente decente'. Es con ese fin con el que se escenifica una batalla contra el crimen en forma de un "excitante espectáculo burocrático-mediático". [...] el peso de la delincuencia con respecto a otros temas de preocupación pública tiende a medirse -al igual que el de todos los demás objetos de atención pública- en función de la extensión y la intensidad de la publicidad que se le dedica, más que por sus cualidades intrínsecas.”

“Una vez traspasado el umbral que tanto temía cruzar, todo me parecía sencillísimo. No veía más que una cosa: a Dios, que era todo en todo; no había más que una voluntad que lo gobernaba todo: la voluntad de Dios. Solo tenía que verla, descubrirla en cualquier circunstancia en la que me hallara, y dejarme guiar por ella. Dios está en todo, lo sostiene todo, lo gobierna todo. Descubrirlo así en cada situación y en cada circunstancia, ver su voluntad en todo, significaba aceptar cada circunstancia y cada situación, y dejarse llevar con una seguridad y una confianza perfectas.”

“Está llegando el día en que nuestra estrecha razón actual se amplie, adquiera su mayoría de edad y acepte lo irracional como irracional y, precisamente por serlo, no lo reprima. La represión es siempre un sintoma de inseguridad Cuando la razón esté segura de si misma, la expresión de lo irracional no será blasfemia ni pecado de lesa razón, sino simple juego y, por tanto, alivio. La razón no tendrá que aferrarse a lo objetivo para no ahogarse, sino que sabrá nadar perfectamente -y bucear- en las turbias aguas de lo irracional, volviendo al aire puro de la superficie cuando le plazca.”

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Author:sgh