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Quote by Daron Acemoğlu

“No existen dos sociedades que creen las mismas instituciones, siempre habrá distintas costumbres, diferentes sistemas de derechos de propiedad y variadas formas de despiezar un animal que se ha matado o de repartir un botín robado. Algunas sociedades reconocerán la autoridad de los ancianos, otras, no; unas lograrán algún tipo de centralización política temprana, otras, no. Las sociedades están constantemente sujetas al conflicto económico y político que se resuelve de distinta forma debido a diferencias históricas específicas, al papel de los individuos o simplemente, a factores aleatorios.”

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Daron Acemoğlu

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“México es el país de la desigualdad. Acaso en ninguna parte la hay más espantosa en la distribución de fortunas, civilización, cultivo de la tierra y población… La capital y otras muchas ciudades tienen establecimientos científicos que se pueden comparar con los de Europa. La arquitectura de los edificios públicos y privados, la finura del ajuar de las mujeres, el aire de la sociedad; todo anuncia un extremo de esmero, que se contrapone extraordinariamente a la desnudez, ignorancia y rusticidad del populacho. Esta inmensa desigualdad de fortunas no sólo se observa en la casta de los blancos (europeos o criollos), sino que igualmente se manifiesta entre los indígenas.”

“Entonces Rodolfo dijo: "Estoy convencido de que esta gran prueba en la que el Señor os tiene qe querida por El, para bien. Os impedirá a todos ser ricos, como realmente corriais el riesgo de ser". El padre estuvo a punto de protestar:"¿Pero no sabes que para crear un puesto de trabajo hoy hacen falta alrededeor de cinco millones? Si uno no reúne el capital necesario, ¿cómo puede crear nuevos puestos de trabajo? Y nosotros los industriales si no damos trabajo, ¿qué hacemos en el mundo?". Esto más o menos hubiera querido objetar Gerardo. Pero no dijo nada. En las palabras del hijo, fraile, que se dirigía a él con una nueva autoridad, sentía que había un fondo de verdad: se comportó, ante él, como si estuviese en la iglesia delante del confesor. "Lo sé", dijo el joven "sé que tú, papá, no has trabajado nunca por el dinero, y que toda tu vida ha sido un servicio. Esto lo he tenido delante de los ojos desde que estoy en el mundo. Es más, si hoy me voy donde me voy, es porque he aprendido tu lección: por el mismo motivo, me parece, también Pino es médico, misionero en Tanganica. Pero existía el peligro, no para ti, quizá, pero un poco para todos nosotros sí, de que tomásemos el gusto por la riqueza, que pegásemos el corázon a la abundancia material, esto es. Quisiera que este dato entrase a formar parte de vuestra consideración de las cosas". Se dirigió a la madre: "Mamá, si es así, no tenemos que consumirnos, no tenemos que angustiarnos por esta prueba. Quería decir esto, nada más".”