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Maternidad Quotes

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Maternidad Quotes

“Tengo tres hijos minusválidos en casa. Vine a Medjugorje para pedir a Dios que los curara y quería saber por qué Él me ha enviado esta cruz. ¡Pero ahora lo entiendo! Lo entendí cuando estaba rezando. ¿Por qué no debería haberme enviado Dios esta cruz? ¡Significa que puedo llevarla! Él confía en mí y yo tengo que confiar en Él. Él me ayudará cuando sea demasiado pesada. Tengo muchas ganas de volver a casa y besar a mis hijos. Soy tan bienaventurada por tenerlos».”

“El Soneto de La Madre Soltera En nuestro mundo el mayor, Superpotencia es una madre soltera. Más valiente que los líderes mundiales, Es el corazón de una madre soltera. ¿Quieres construir una nación civilizada? ¿Quieres construir una sociedad civilizada? Pasar unos meses como estudiante, Sirviendo a los pies de una madre soltera. ¿Quieres la paz mundial y el progreso? Deja que las madres solteras dirigir el mundo. Apoya a ellas con valentía, con compromiso, Y verás el surgimiento de un nuevo mundo. Una mamá empoderada es una sociedad empoderada. Una madre soltera empoderada es la creación empoderada.”

“Cuando los niños estaban conmigo, pensaba que tenían vidas ordenadas y sencillas. A diferencia de cuando vivíamos todos en familia, apenas me enfadaba con ellos. Casi todo lo que hacían me parecía bien. Lejos de Pat, sin esa supervisión insoportable, sin esos constantes requerimientos de atención y respuesta, mi furia se esfumaba. Dejé de ser la intermediaria entre el capataz y los peones, la responsable de todo. La mujer que acababa el día hecha jirones y que era remendada durante la noche con el único propósito de poder ser despedazada de nuevo a la mañana siguiente.”

“Ahora que yo soy padre, me doy cuenta de que tiene un mérito enorme, porque en el transcurso de esas interminables discusiones que tienes con tus hijos, o durante esas jornadas eternas de invierno en las que regresas a casa agotado del trabajo y el estrés y los niños no quieren cenar, bañarse, colaborar, a veces dices cosas que no quieres. Algunas no las sientes, pero otras te muestran oscuros recovecos del sentimiento paterno. En esos momentos, a veces afirmas lo que no te atreves a reconocer ante ti mismo. Al instante te arrepientes, pero a veces reprendes a los niños con palabras que son piedras.”

“La creencia en la era de la mujer solo ha servido para inducirnos a todos la idea de que la mujer es un ser de luz, víctima de todo tipo de cosas, pero jamás responsable de nada. Este tipo de actitud anula por completo la autocrítica y hace que sea imposible que una mujer llegue a darse cuenta de que ella tiene que estar bien para que sus hijos estén bien.”

“«¿Es dura la maternidad?», me preguntaron hoy. Depende de tus expectativas: si pretendes que a los tres meses tu hijo duerma ocho horas de corrido, que se quede jugando solo en un corralito, que la lactancia fluya mágicamente, que se duerma en los brazos de cualquiera, que no tenga reflujo ni cólicos y que no llore mucho, entonces, sí, la maternidad es durísima.”

“Nunca te sientas mal porque una decisión sobre tu crianza moleste a otras persona. Tú no eres responsable de su felicidad, sino del bienestar de tus hijos, aunque eso implique distanciamientos, aunque implique dejar de frecuentar lugares, reuniones o personas.”

“Y mientras tanto yo trato de no dejarme arrastrar por la demanda inagotable de sus pequeños cuerpos, por la necesidad constante de ser su lugar seguro, por el anhelo puro de mi cercanía. Mientras crío ellos me crían a mí, me perdonan, me drenan, me cargan, me abrazan, me detestan, me aman, me suplican.”

“Y sí, habrá días en los que me dirás que me odias, habrá días en los que no querrás verme ni en pintura y lo acepto, lo entiendo. Solo quiero que sepan que así, sin tapujos me entrego a la maternidad, sin negar la mochila que llevo en la espalda, sino sacado de ella lo que ya no sirve para hacer la carga cada vez más liviana y para hacer espacio para lo que nutre.”

“Siempre he estado convencido de que el primer mordisco de la enfermedad de mi madre se llevó lo que yo más quería: el beso de buenas noches. Yo pensé que, como el rezo juntos antes de dormir, era otra pérdida de la edad. Una más de las catástrofes de hacerte mayor. Como que dejara de ordenarme la ropa, de removerme el Cola-Cao o de preguntarme al volver del colegio si tenía muchos deberes. Un día las madres dejan de darte el beso de buenas noches, se fue el beso de buenas noches y vinieron la hipoteca del piso y las letras del coche, en mi caso una noche no llegó el beso y aguardé silencioso. La oscuridad se transformó en hostil, lúgubre, inhóspita. Puede que otras noches yo mismo la llamara, pero llega la noche en que no te sientes autorizado para gritarle mamá, ¿vienes? Y no viene nadie. Puede que cuando despiertas a la mañana siguiente seas más adulto, más independiente, pero esa noche tan sólo eres más infeliz. La segunda noche consecutiva sin beso, lloré en silencio. Sentí algo amputado adentro. Si te arrancan un brazo, dudo que duela como perder ese beso.”

“Porque esta exigencia de que todas las mujeres tengan hijos no tiene la menor lógica. Si te detienes a pensar un momento cómo está el mundo, te das cuenta de que están naciendo un montón de niños: el planeta no necesita realmente que todas traigamos más niños. Especialmente bebés del Primer Mundo, con su feroz consumo de petróleo, bosques y agua, y eructando sin parar emisiones de carbono y basuras. Los niños del Primer Mundo se están comiendo el planeta como termitas.”

“Los bebés y niños pequeños no planifican su llanto ni lo premeditan para hacernos sentir mal o herirnos porque simplemente su cerebro no está lo suficientemente desarrollado para actuar de esa manera. No es que no quieren, no podrían aunque quisieran.”

“Un niño pequeño no es un manipulador o un diablillo, es un ser humano recién llegado a un mundo complicado e hiper- estimulante. La criatura necesita ser comprendida, validada y contenida: de esa forma aprende a regularse y gestionar sus emociones para que, en un futuro, esas llamadas de atención sean expresadas de otra manera.”

“Si minimizamos, negamos sentimientos, reprimimos, etiquetamos, amenazamos, castigamos o ignoramos, le estamos enseñando al niño que sus necesidades no cuentan, no importan y que, si quiere atención, deberá ir al extremo para obtenerla. Le enseñamos que solo tendrá amor y atención si hace lo que le decimos que haga y que no vale por lo que es sino por como actúa.”

“Disciplina con respeto no significa que nuestros hijos harán lo que ellos quieran y cuando quieran: los límites y las normas de convivencia son indispensables para garantizar la integridad física, psicológica y emocional de las criaturas, como así también una adecuada integración social.”

“Cuando sientas que estás apunto de perder el control y que inevitablemente comenzarás a gritar, te pido que por un minuto pares y mires para abajo. Detente a observar la pequeñez de tu hijo, lo indefenso que se ve desde arriba, observa sus cachetes aún redondos por la grasita de bebé, sus pequeñas manitas, esos ojos gigantes que derraman lágrimas reales. Toda la rabia que sientes comenzará a disiparse porque podrás proyectarte en él”

“Pero hoy entendí que no tengo a mi hijo “malcriado”, lo tengo “bien amado”. Entendí que no hay un límite numérico para los mimos y la cercanía con mi bebé, pero si hay límites para la ignorancia, la crítica, el juicio y los consejos no pedidos.”

“Por eso, cuando sientas que estás a punto de perder el control y que inevitablemente comenzarás a gritar, te pido que por un minuto pares y mires para abajo. Detente a observar la pequeñez de tu hijo, lo indefenso que se ve desde arriba, observa sus cachetes aún redondos por la grasita de bebé, sus pequeñas manitas, esos ojos gigantes que derraman lágrimas reales. Toda la rabia que sientes comenzará a disiparse porque podrás proyectarte en él, porque tu corazón te dirá lo que tu cerebro primitivo te niega: es una criatura que está desbordada, que está genuinamente sufriendo y que no tiene ni la más remota idea de cómo controlarse; no te olvides de respirar lento y profundo.”